Altamira, Tamaulipas.- Aún no terminaban de sorprender los hechos suscitados en el estado de Nuevo León, en donde un menor disparó a quemarropa a cuatro compañeros y una maestra, cuando el pasado viernes un alumno de secundaria resultó lesionado por una bala, esto en un plantel de este municipio.
El padre del alumno lesionado informó que un compañero de su hijo llevaba una bala, la cual se activó al caer al suelo, hiriendo al menor; sin embrago los maestros y la dirección de la escuela ocultaron los hechos.
Fue en la secundaria Gral. No. 2, Joaquín Contreras Cantú, ubicada en el fraccionamiento Los Prados en el municipio de Altamira, en donde el pasado viernes en el salón 1-B, uno de los alumnos llevaba una bala no percutida, sin que maestros y demás personal de la institución se dieran cuenta.
Se informó que durante varias horas este alumno y varios compañeros estuvieron jugando con la bala sin que los maestros se percataran del hecho, pero desafortunadamente el juego terminó en un lamentable accidente que pudo terminar en algo más grave; ya que la bala al caer al piso explotó y la ojiva salió proyectada, ocasionando una lesión menor a uno de los estudiantes de dicho salón.
Al darse cuenta de lo sucedido, el maestro en turno lo llevó a que recibiera los primeros auxilios al menor dentro del mismo plantel, y por suerte no tuvo que ser trasladado para recibir atención médica, ya que al parecer sólo fue un rozón en el pie lo que recibió.
Por ello, el día de ayer el padre de familia que diera a conocer esta información acudió la secundaria para dialogar al respecto con la directora de nombre Ana María Eng, pero le dijeron que ésta no se encontraba, y que junto con la subdirectora andaban en una reunión en Ciudad Victoria.
El progenitor del pequeño lesionado señaló que lo que más le preocupa es la seguridad de su hijo, porque así como el viernes un alumno introdujo una bala, puede introducir un arma, pero lo más alarmante es que la escuela no informó de los hechos a los padres de familia para que estén alertas y revisen las mochilas de sus hijos en sus casas.
Dijo que tan sólo en el turno matutino son más de 700 alumnos, quienes ante la serie de acontecimientos que se han dado a conocer en el vecino estado de Nuevo León, el padre de familia persiste con la preocupación de que algo ocurra, por negligencia en ocasiones de los mismos profesores y de los titulares de las direcciones escolares, quienes como en este caso, para evitar sanciones ocultan la información.






