Ciudad de México.- En un partido de vaivenes emocionales y tenísticos, el suizo Roger Federer avanzó a su primera final del Abierto de Australia desde 2010, tras derrotar en cinco dramáticos sets a su compatriota Stan Wawrinka por 7-5, 6-3, 1-6, 4-6 y 6-3, en poco más de tres horas.
Luego de seis meses fuera de las canchas por una lesión, ahora Federer espera rival de la otra semifinal que se jugará la madrugada del viernes (tiempo del centro de México) entre Rafael Nadal y el búlgaro Grigor Dimitrov, lo que abre la ilusión de ver otra gran final de un torneo Major entre los dos jugadores más dominantes y queridos de la ATP en los últimos diez años.
Federer y Wawrinka tuvieron un duelo de mucho respeto entre ambos, pero que a la vez trataban de explotar las debilidades de cada uno, a la vez de que los ataques de ambos fueron de gran intensidad.
Federer disputará su final 28 de un torneo grande y el título 18 en su carrera para aumentar la marca que él mismo posee.
Federer logró un quiebre para cerrar el set inicial, dominó el seguno, pero en el tercer bajó el ritmo, en el cuarto Wawrinka parecía haber entrado en ritmo, pero una doble falta en el sexto game de Stan le dio la ventaja a Roger, la cual no desaprovechó para amarrar el triunfo y el boleto a la final.
“Ya es una realidad. Ya puedo hablar de estar en unas finales por primera vez en mucho tiempo. Voy a disfrutar eso durante estos dos días”, aseguró Federer al término del encuentro.
“Siento que todo ha pasado tan rápido. Se siente increíble, ni en mis sueños más salvajes podía pensar que llegaría tan lejos”, agregó el que llegó a ser el uno del mundo durante 302 semanas, y quien actualmente ocupa la posición 17 en el ranking de la ATP.






