A la detención del constructor Fernando Cano Martínez en Monterrey cuya empresa sigue obteniendo jugosos contratos de los gobiernos estatal y federal en esta entidad, seguramente se vendrán en cascada detenciones de otros renombrados victorenses relacionados también con el ex gobernador tamaulipeco Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba, como son Faruk Corcuera, Pablo Zárate Juárez y Eduardo “La Conga” Rodríguez Berlanga. A quienes les fueron cateadas sus residencias durante el gobierno del panista Felipe Calderón, fue cuando la lumbre alcanzó a otros ex gobernadores priístas en la capital del Estado.
En la detención de Cano hubo una estrecha colaboración de las policías de Nuevo León y Tamaulipas, lo que indica que tanto Jaime Rodríguez gobernador de la sultana del norte y Francisco García Cabeza de Vaca de Tamaulipas han fundido una relación intensa, en sus propósitos por sanear la imagen de estas entidades del noreste mexicano. Pero también en perseguir a los gobernantes que los antecedieron.
Que ciertamente provocan pena y vergüenza a los tamaulipecos, ya que por algunos ex gobernadores tamaulipecos, los habitantes de otras regiones del país se mofan en las redes sociales y otros espacios, de los habitantes de esta región.
El malestar principal estriba en que esos ex gobernantes y otros políticos y empresarios coludidos con estos tienen el patrimonio asegurado para las próximas cinco generaciones de su descendencia, mientras que miles de familias tamaulipecas viven en una circunstancia extrema de pobreza.
Y las expectativas a corto, mediano y largo plazo de los miles de tamaulipecos que están al límite existencial no son alentadoras ni promisorias, sino más bien deprimentes y se han sumado a las filas de pedigüeños que pululan en las principales ciudades tamaulipecas. Miles de estos ha migrado poblados a las urbes principales de las tres regiones de la entidad.
Pero las empresas del ex gobernador y del empresario detenido siguen su marcha ascendente. A la hora que se reportó su detención su empresa que se ubica sobre la carretera nacional no detuvo su proceso de embulsión de material propio para la construcción de carreteras, lo mismo su flota de camiones.
En contra pelo de estas contradicciones, el gobierno estatal a través de sus principales dependencias como son la Secretaría de Bienestar Social y Desarrollo Rural, anunciaron novedosos programas para fomentar la nutrición y el autoconsumo de la población rural y urbana. Y de esta manera paliar el encarecimiento de los víveres de la canasta básica.
La propuesta que Gonzalo Alemán presentó para los municipios agrícolas, pecuarios y citrícolas, donde se ejercerán 40 millones de pesos, es atractiva, porque está encaminada a fortalecer la actividad primaria, pero también se busca satisfacer la demandas esenciales del autoconsumo de los segmentos de la población que tiene su hábitat en el medio rural.
Por otra parte, el Congreso tamaulipeco aprobó por mayoría, con la escisión de la fracción del PRI, la designación de Jorge Espino Ascanio como nuevo titular de la Auditoría Superior del Estado, en sustitución de Miguel Salman, quien renunció al puesto del cual creía sería inamovible.
Pero como dice el gran libro, todas las cosas tienen su tiempo y todo lo que está debajo del sol tiene su hora. Ahora que si la procuraduría estatal y las fiscalías texanas quieren buscarle los pies a don Miguel Salman, seguramente no solo encontraran los pies, sino también su “barriga”, porque vaya que tienen vínculos intensos con el ex gobernador Yarrington Ruvalcaba y la gavillas de amigos de este.






