Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un giro a la política que sostuvo su país hasta ahora sobre el conflicto entre israelíes y palestinos al dejar de insistir en una solución de dos Estados, y afirmó que apoyará una salida pactada por ambas partes, aunque sugirió que lo deben hacer de forma directa.
“Por mucho tiempo pensé que la solución de dos Estados era la más fácil. Pero, honestamente, si Israel y los palestinos están felices, yo estoy feliz con lo que ellos prefieran”, declaró el mandatario.
En una conferencia conjunta en la Casa Blanca con Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, Trump dijo que su gobierno podría incluso aceptar una solución con un único Estado si ambas partes se ponen de acuerdo.
El mandatario opinó que, para el éxito de la negociación, los israelíes tendrán que mostrar “cierta flexibilidad”, mientras que los palestinos deben “deshacerse del odio” que, a su juicio, les enseñan a tener “desde pequeños”.
Trump también hizo una breve referencia a las colonias israelíes en territorio palestino ocupado, al asegurar que le gustaría que sus aliados “se contuvieran con los asentamientos un poco”, y confió en llegar a un pacto con Netanyahu al respecto.
El premier israelí replicó que no considera que los asentamientos sean “el núcleo del conflicto”, y dijo que hablaría sobre el tema con Trump para no seguir “chocando” en sus posturas al respecto.
En cuanto al cambio en EU, Netanyahu dijo que él no quiere fijarse tanto en las etiquetas, sino que lo que le importa es el proceso de paz.
“Si alguien cree que yo, premier de Israel, responsable de la seguridad de mi país, me adentraría a ciegas en un Estado palestino terrorista que busca la destrucción de mi país, están profundamente equivocados”, sentenció.
El giro en la política exterior de EU hacia el conflicto árabe-israelí, instaurada desde el gobierno de Bill Clinton, provocó varias reacciones.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, dijo que “debe hacerse todo lo posible para preservar” la posibilidad de una salida de dos Estados.
El compromiso de Francia con una solución de dos Estados al conflicto israelo-palestino es “más fuerte que nunca”, aseguró su embajador ante Naciones Unidas, François Delattre.
En Ramala, Territorios Palestinos, Hanan Ashrawi, dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (que reagrupa el conjunto de los movimientos palestinos, excepto los islamistas de Hamas y de Yihad islámica, fuertes en Gaza), destacó que el cambio estadunidense “carece de sentido”. Washington “está tratando de satisfacer a la coalición extremista de Netanyahu”, apuntó.
Otro funcionario palestino, Saeb Erekat, denunció que la declaración propone “eliminar el Estado de Palestina”, y adelantó que un eventual Estado único no será necesariamente uno judío.
Pero el ala más extrema del gobierno israelí cantó victoria. “Una nueva era. Nuevas ideas (…). Gran día para los israelíes y los árabes razonables. Felicitaciones”, escribió en Twitter Naftali Bennet, líder del partido Hogar Judío.
“La solución de dos Estados no es algo que se nos ocurrió de pronto”, dijo Husam Zomlot, asesor del presidente palestino, Mahmud Abás.






