La sanción impuesta por el Poder Judicial de la Federación a la diputada federal priista por Tamaulipas, Mercedes del Carmen Guillén Vicente, mejor conocida en el bajo mundo de la política como “Paloma”, es por demás irrisoria, debió a haber sido otro tipo de sanción, por no acatar la Ley en la revisión de un juicio político, en contra del ex Procurador General de la República, el priista, Jesús Murillo Karam.
Imperdonable también que esta ex funcionaria priista de Tamaulipas, se haya amparado ante un procedimiento sancionador por no trabajar, cuando su obligación porque por eso cobra es para atender la Constitución, no para ampararse de ella, por no querer trabajar al dilatar como diputada y presidente de la comisión de Gobernación en la Cámara de Diputados en México, la investigación de juicio político.
Hallase visto, tal acto de una legisladora federal que ha vivido de la política y máxime que en Tamaulipas, fue Procuradora General de Justicia, Secretaria General de Gobierno, ex diputada local en dos ocasiones, en sí una estrellita de la farándula de la política, hoy se ampara para no seguir un procedimiento de juicio político contra un ex funcionario federal de la PGR, que vergüenza, sin duda alguna.
En esto se observa un verdadero servilismo al presidente de México, Enrique Peña Nieto, porque con esas acciones se entiende que hay elementos para aplicar juicio político, no sólo al ex funcionario de la PGR, sino al propio ejecutivo federal, pero debido a las lagunas judiciales o penales, estos políticos como la diputada federal, las aprovechan para no aplicar la ley como les corresponde.
Los 7 mil 500 pesos de sanción a ella y creo que a otro diputado federal priista y que es el presidente de la comisión de Justicia de la Cámara de Diputados en México, es repito irrisorio, sino que debe haber más sanciones, no sólo económica, sino por estar diluyendo y obstruyendo la justicia por un juicio político.
Sin embargo, aquí se ve más el interés político que social de esta diputada federal que fue electa por los habitantes de Tampico, pero hoy representa no sólo a ese distrito electoral, ni a Tamaulipas, sino al país, pero con esas acciones de ampararse para no sesionar su comisión legislativa, es por demás aberrante, debe ser exhibida en todo su esplendor, no puede México seguir sosteniendo a legisladores o legisladoras de esta calaña que están para defender los intereses económicos y políticos de un grupo en el poder, que para defender al pueblo mexicano.
Por eso, no defiende al pueblo de los embates que está realizando su presidente con esos aumentos de las gasolinas que lesiona en todos los sentidos a millones de mexicanos, pero esta legisladora, por no citar a los demás representantes populares de Tamaulipas, está viviendo de los recursos públicos del país; es decir a costillas de millones de mexicanos y para el colmo todavía se ampara para no sesionar su comisión, es repito, más que vergonzante.
Aquí el CEN del PRI, a cargo de Enrique Ochoa Reza, como del CDE del partido en Tamaulipas, al mando de la reynosense, Aida Zulema Flores Peña, deben de castigarla como priista, porque es imperdonable que esto que está haciendo se quede sólo en una sanción que le interpuso el Poder Judicial de la Federación, sino más bien y siendo duros quitarle la diputación federal, porque no está sirviendo a los intereses de los mexicanos, sino al de unos cuantos.
En fin, siguen siendo los tamaulipecos quienes continúan dando la noticia y en este caso, es denigrante que una diputada federal del PRI, Mercedes del Carmen Guillén Vicente se haga la occisa y en un año, no se sesione su comisión legislativa de Gobernación para tratar un asunto de juicio político.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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