Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Cada año en la ciudad de Nuevo Laredo, se concentran cerca de 150 mil ciudadanos de Guatemala, Honduras y el Salvador que han sido deportados de los Estados Unidos y no hay en esa ciudad, oficinas consulares de sus países que los puedan ayudar para enfrentar su regreso hacia centroamérica.
Ramiro Salazar, secretario en esta comisión, expuso que es necesario hacer que tanto Guatemala, como Honduras y el Salvador, tengan oficinas en donde puedan atender a sus connacionales porque está generando una carga social, económica para la ciudad de Nuevo Laredo.
Incluso, dijo, hay ciudadanos de centroamérica que no solo al ser deportados o llegan, después de atravesar la República Mexicana y deciden radicar en esta frontera.
“Muchos están decidiendo radicarse en Nuevo Laredo, hacer una familia, pero esto ha generado demandas adicionales y gastos”.
Ante ello, propuso un punto de acuerdo para que desde el Congreso Federal y las Comisiones de Frontera Norte, Asuntos Fronterizos y Relaciones Exteriores, logren que los países antes mencionados, logren instalar Consulados para que otorguen la huida necesario y los retornen a sus países.
Hay otros municipios como Matamoros, dijo, en donde se ha logrado otorgar un regreso a esos países y no generas conflictos poblacionales.






