Beirut.- Más de 50 personas murieron en una localidad norteña siria en un supuesto ataque químico, según dijeron el martes activistas sirios de oposición, que describieron el suceso como el peor ataque en los seis años de guerra civil.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que monitorea la guerra en Siria, dio una cifra de 58 muertos, 11 de ellos niños.
Por su parte, el Centro de Medios de Idlib, otro grupo activista, informó de docenas de muertos.
El centro de medios publicó un video en el que se veía a personal médico intubando a un hombre inconsciente, al que se había desvestido salvo por la ropa interior, y conectando un respirador a una niña pequeña a la que le salía espuma por la boca.
Se trata de la tercera acusación sobre un ataque químico en Siria en una semana. Las dos anteriores se reportaron en la provincia de Hama, en una zona cercana a Khan Sheikhoun, donde se habría producido el ataque del martes.
Las noticias se conocieron en la víspera de una gran reunión internacional en Bruselas sobre el futuro de Siria y la región, que tendrá como anfitriona a la alta representante de la Unión Europea, Federica Mogherini.
La Sociedad Médica Sirio Estadunidense, que apoya a hospitales en territorio controlado por la oposición, dijo haber enviado un equipo de inspectores al lugar antes del mediodía y que había una investigación en marcha.
Los activistas sirios no tenían información sobre qué agente podría haberse empleado en el ataque, que atribuyeron a un bombardeo del gobierno sirio o de aviones rusos de combate.
En un primer momento tampoco estaba claro si todas las muertes se debían a la asfixia o a lesiones sufridas en el bombardeo.
Los hospitales improvisados se llenaron rápidamente de personas con síntomas de asfixia, explicó un activista.
El hospital en la cercana Sarmin -también en la provincia de Idlib, y a donde se trasladaron algunos de los casos graves- está equipado para responder a ataques químicos de esa clase porque la ciudad también sufrió un ataque en los inicios de la insurgencia siria, explicó Mohammed Hassoun, un activista de medios en Sarmin. Ese hospital se encuentra a unos 50 kilómetros del lugar del ataque.
“Debido a la cantidad de heridos, se los distribuyó en la zona rural de Idlib”, explicó por teléfono.
“Aquí hay 18 casos graves. Estaban inconscientes, tuvieron ataques y cuando se les administró oxígeno, sangraron por la nariz y por la boca”, detalló el activista.






