Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Las familias de los desaparecidos que forman parte de los Colectivos de búsqueda en Tamaulipas, lamentaron que desde el Congreso del Estado, los legisladores los hayan excluido de participar en la nueva Ley de Atención a Víctimas para el Estado de Tamaulipas con la que los marginan, revictimiza y discriminan a las familias que tienen desaparecidos en el Estado pero no son originarios de la entidad.
Tamaulipas enfrenta una magnitud del problema al grado de que hay entre 600 y 700 personas desaparecidas sólo en San Fernando.
En entrevista, las madres de familia que llegaron al Congreso del Estado, lamentaron que los Legisladores no las hayan tomado en cuenta para conformar una nueva Ley, cuando los colectivos están en la búsqueda de las personas desaparecidas.
“Necesitábamos ir más allá, nos hemos quedado en su lugar, no avanzamos, no nos pidieron nuestra opinión, que somos los que vivimos la búsqueda de los desaparecidos”, señaló Josefina de León.
Revelaron que la nueva Ley de Atención a Víctimas los excluye y limita a las expresiones y solo podrán estar tres personas en la Comisión donde no tendrá voto ni toma de decisiones.
No explican, añaden, de dónde van a salir los recursos para la creación del Fondo a las Víctimas.
“Es una Ley que nace muerta”, remarcaron.
Al respecto Edith Pérez Rodríguez quien en 2012, desaparecieron cinco miembros de su familia cerca del municipio de El Mante, lamenta que ahora no tendrá más facultades para exigir al Estado, puedan encontrar a sus dos hijos, un hermano y su familia que viajaba en un vehículo.
Miriam Rodríguez del municipio de San Fernando y familiar de una persona secuestrada, mostró los oficios de recibido de todos los diputados que fueron invitados para que estuvieran en la reunión y no asistieron.
Lo que buscaban dijo, es que la designación del Comisionado se hiciera bajo propuesta de los Colectivos de Víctimas “porque somos los que estamos sufriendo todos los días”.
En San Fernando, revela, el municipio más grande en Tamaulipas enfrenta una magnitud del problema al grado de que hay entre 600 y 700 personas desaparecidas.






