Se está cumpliendo una semana de que Lydia Madero García “renunció” como secretaria de Salud y hasta el momento no se ha nombrado al nuevo titular.
Me parece que una dependencia como Salud no puede estar ni una hora sin que haya un responsable nombrado de manera oficial, y menos, dentro de un periodo vacacional en donde hay campañas y operativos de esa área.
Si bien es cierto, los hospitales no cierran y además hay un “encargado de despacho”, el Jefe del Ejecutivo ya debió haber nombrado al nuevo Secretario, incluso, debió haber sido de manera inmediata.
Para áreas como Salud, Educación, Seguridad, General de Gobierno y Protección Civil siempre se debe tener un Plan B, C y hasta D por cualquier situación y tenerlo listo para soltarlo si es que el titular te renuncia o decides echarlo por cualquier motivo.
Hay otras áreas en las que puede pasar tiempo y no se nota la falta de un titular. En el sexenio pasado la Secretaría de Administración estuvo acéfala casi dos años y no pasó nada.
En el gobierno de Eugenio Hernández pasaba un mes para nombrar titulares de Secretarías cuando éstos renunciaban, pero hizo nombramiento de inmediato cuando Rodolfo Torre renunció a Salud para contender por una diputación federal. Semanas después vino la contingencia por la Influenza H1 N1 y de no haber tenido un Secretario en forma, la situación se habría salido de control en Tamaulipas.
Por lo pronto, en la Secretaría de Salud del gobierno cabecista hay un encargado del despacho, el que pudiese ser el titular definitivo, pero mientras no tenga en nombramiento, sigue teniendo sus limitantes.
El Gobernador no debe esperar más y debe dar ya el anuncio oficial que no será más que una foto en donde le está entregando un papel teniendo como fondo la bandera con el Escudo de Armas de Tamaulipas; fotografía tomada en la oficina del mandatario; y sea donde sea que despache el hombre que gobierna esta entidad, debe ya hacer el anuncio nombrando al que él decida sea o no médico; sea o no su amigo; sea o no Cantú Salinas o Xico o Saldívar.
Pero debe nombrarlo ya porque los hospitales siguen con un desabasto tremendo de medicamentos. Porque a muchos médicos siguen sin pagarles, porque muchos hospitales carecen de infraestructura, como el Civil de Ciudad Victoria que ni siquiera tiene aparatos de Rayos X y a los pacientes tienen que llevarlos a otros lugares para hacerles sus estudios.
No sé cuál fue el motivo del cese o de la renuncia de Lydia Madero, se especulan muchas cosas, pero fuere cual fuere, las cosas ya deben cambiar. Deben dejar trabajar al personal que tiene experiencia y no a improvisados que no saben llenar ni un formato. Deben dejar trabajar a médicos y dejar de hostigar a empleados sólo porque tienen cara de priistas. Deben poner a trabajar a gente de experiencia y a las nuevas contrataciones, que son muchas por cierto, y además gente joven sin perfil ni trayectoria, a ellos a empezar de cero.
Pero esa Secretaría no debe seguir como está ahora. Esa Secretaría debe estar chambeando y no debe estar paralizada como lo está ahora. Esa área es muy delicada y no puede quedar en manos de un improvisado.
Urge un Secretario que tenga independencia para trabajar y que al mismo tiempo dé independencia a sus subalternos para que éstos hagan el suyo.
Urge un Secretario que deje los protagonismos y reflectores y se ponga a hacer lo suyo, porque con la salud no se juega.
Urge un Secretario sensible y con conocimientos. Que sepa lo que hace y que no llegue a aprender.
Urge un Secretario que sepa hacer equipo, que trabaje y deje trabajar.
En suma, urge un Secretario de Salud.
PUNTO FINAL.- “La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido”: Friedrich Nietzsche.
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