Los partidos políticos en Tamaulipas además de enfrentar la crisis de credibilidad social, enfrentan también un grave problema de divisionismo interno, además de la crisis económica y de desbandada.
Me refiero a los partidos grandes. A los partidos más ricos y los que se supone tienen más poder.
Ahora los ganones son dos partiditos, que si bien, no son garantía de empoderarse como lo están haciendo, pondrían las cosas peor para los grandotes.
Vayamos por partes…
El PAN:
Si bien son los que ganaron y por ende la primera fuerza política en el Estado, hay mucho descontento de militantes que tienen años trabajando para las siglas azules y hoy se sienten relegados por no acceder a los cargos públicos por los que tanto trabajaron.
Tan es así, que hay “fuego amigo” y muchos panistas patrocinan páginas de Facebook para golpetear al gobierno y al partido mismo. Incluso ha habido ya llamados a la unidad y a la paciencia. El propio Gobernador los ha convocado a trabajar unidos.
El dirigente estatal, Francisco Elizondo también ha hecho lo propio, lo que indica que hay descontento y no les queda otra que ponerse a curar las heridas que les ha dejado “la alternancia” proceso en donde muchos se sienten relegados. La percepción es que hay un poder detrás del trono y eso no le agrada a la militancia.
El PRI:
Pobres. Los tricolores no dan una. Por un lado hay un pequeño grupo que impulsa una rebelión, pero por otro, y que además es una mayoría importante, están indiferentes. Lo anterior ha propiciado que se den varios grupos y por ende una más marcada división. No hay quien saque la cara y afirme ese liderazgo. Cada quien trabaja para lo suyo.
Lo peor es que ya ha habido desbandada. Ya muchos priistas se salieron y se han ido a partidos pequeños como Morena o Encuentro Social. Se han ido con todo y su capital político en busca de algo más con todo lo que saben y lo que tienen.
El PRI tamaulipeco enfrenta una de sus peores crisis y no hay quien los pueda sacar de ese abismo, porque además no tienen dinero. El PRI nunca se preparó para perder, no saben ser oposición y en el pecado están llevando la penitencia.
EL PRD:
Además de perder muchos espacios, perdieron dinero y perdieron registro y perdieron mucho más credibilidad. Como en los barcos cuando se hunden, las ratas corrieron a buscar un salvavidas y lo han encontrado en los otros partidos pequeños.
Quedaron pocos, pero sin recursos y así será muy complicado sacar adelante a un partido que viene en picada y no se le ve por dónde puedan salvarlo. Es un partido que tiende a desaparecer.
MC:
El partido anaranjado le debe todo a Gustavo Cárdenas Gutiérrez, pero éste parece que sólo le importan sus cosas personales. Es cierto, han crecido mucho en tan sólo tres años, pero siguen sin estructura y la poca que hay cada vez es menos, porque cada vez se hartan más de la egolatría de Gustavo. Es un partido con ideales interesantes, pero carece de un líder que sume y multiplique, porque el que hay sólo resta y divide.
Morena y PES:
Estos son los dos partidos que han ganado un poco de fuerza y que han sabido capitalizar a los resentidos, que por cierto, son aquellos operadores que saben cómo se trabaja.
Del resto de los partidos hay poco que hablar. Están a la espera de recoger la basura que dejen los demás.
Lo peor es que no hay figuras independientes que le den opciones viables a la gente en Tamaulipas.
Estamos a 15 meses de las elecciones federales para renovar presidencia, senadores, diputaciones y locales para las alcaldías y hay tiempo para trabajar, pero hay pocas opciones.
En Tamaulipas estamos en una verdadera crisis partidista. De verdad.
PUNTO FINAL.- “Es muy común en los ignorantes juzgar, luego pensar”: Alex Pimentel.
Twitter: @Mauri_Zapata






