Luego de la demanda de amparo que presentó el Partido del Trabajo, por medio de su coordinador estatal en Tamaulipas, Alejandro Ceniceros Martínez, en contra del procedimiento de elección del Auditor Superior del Estado, Jorge Espino Ascanio, seguirá dando de qué hablar por un mes más, porque la audiencia constitucional está programada para el 15 de mayo de este año.
Sin embargo y según la versión del propio, Ceniceros Martínez, los alegatos que presentó el poder legislativo, que por cierto no tienen que ver con la legalidad, no pudieron comprobar físicamente la experiencia de cinco años en manejos contables y lo peor del caso es que sigue apareciendo como miembro activo del Partido Acción Nacional, este mentado Auditor Superior del Estado.
Sin duda que el amparo promovido por el ex legislador local del PT, sino hay “mano negra” lo podrá ganar, debido a que en el dictamen que se aprobó en el pleno legislativo de Tamaulipas, no aparecen documentos oficiales, primero que haya renunciado al partido, tampoco que haya tenido experiencia como contador público, debido a que es ingeniero Mecánico Electricista.
Esto, pone en la “cuerda floja” al Auditor Superior del Estado, Jorge Espino Ascanio quien recientemente presentó al Congreso del Estado, su plan anual de trabajo, así como dio una conferencia de prensa, donde llevaba todo en orden; es decir, no se salió del librito, tenía todo en sus manos, junto a sus asesores que lo acompañaban.
Por lo tanto, esto seguirá dando de qué hablar en los próximas días, máxime que el Partido del Trabajo tiene la confianza de ganar el amparo, debido a que los alegatos que presentaron no tienen peso específico, sino más bien alargar las cosas, porque eso de que digan que no tienen personalidad jurídica, no viene al caso, al grado que se dio entrada a la demanda de amparo y está en curso.
Veremos de donde salen más correas, porque esto está en manos del Juez que habrá de dictaminar la demanda de amparo que se presentó en contra de la Junta de Coordinación Política, del Pleno Legislativo, como del propio Auditor Superior del Estado, Jorge Espino Ascanio, quien al final de cuentas no tiene el perfil para ocupar el cargo que le ofreció el ejecutivo del Estado, de quien es amigo y en lo personal.
Creo que para ocupar cargos públicos en un gobierno, sea nacional, estatal o municipal, las personas deben estar libres de toda culpa y aquí y según denuncias en medios de comunicación del municipio de Reynosa, el señor Espino Ascanio tiene cola que le pisen, pero esto a las autoridades correspondiente les importa un comino y dos con sal, sino más bien está el interés particular y el amiguismo antes que otra cosa, ya que con todo ello, sin perfil y experiencia lo siguen sosteniendo en el cargo como Auditor Superior del Estado, esto sin duda es delicado.
El fin, de que está en la cuerda floja, Espino Ascanio, lo está, pero será el Juez quien tenga la última palabra en este caso que ha puesto de cabeza al Congreso del Estado, al propio Gobierno y también al ejecutivo estatal, porque de perder el amparo, se tendría que reponer el procedimiento y ya no con él, sino con otro, debido a que no cumple con la legalidad de que se habla.
De ser así, será el segundo funcionario que se va, el primero fue renuncia; es decir el caso de Lydia Madero García en la Secretaría de Salud y éste por no cumplir con los requisitos que se piden para ser Auditor, pero vamos a esperar.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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