Que siempre sí está vinculado a proceso y es investigado el ex gobernador Eugenio Hernández Flores, dentro de la misma causa que se le sigue en México y Estados Unidos al también ex gobernador de esta entidad Tomás Yarrington Ruvalcaba. Por lo mismo casi desde el mes de octubre del año anterior las familias de estos dejaron de cruzar la frontera con el país socio y vecino del norte.
Y lo que faltaba para completar la tercia, era que también el último de los ex gobernador priístas de Tamaulipas como es Egidio Torre Cantú, estuviera visiblemente denunciado e investigado por las autoridades. Quizá por ese motivo prefirió San Pedro Garza García para vivir y no el Cimarrón del Valle de Texas.
Desde luego que este último pareciera no vinculado a ningún proceso, pero la sangre llama y una de sus parientas fue detenidos recientemente en Estados Unidos y aunque busco rodear las aduanas hasta California, allí mismo fue identificada por el sistema norteamericano. Obtuvo su libertad, pero el proceso no ha concluido.
En esta entidad, el gobernador Torre Cantú también fue denunciado en las dos procuradurías la correspondiente a la federación y a la respectiva estatal.
Sin embargo, lo que sí esperaban el círculo cercano de amigos de Eugenio Hernández, es que el proceso en contra si fuera en serio, al menos así lo vislumbraban algunos de sus amigos, socios y prestanombres.
Según esas fuentes, quien movió los procesos que hay en contra de Hernández Flores y Yarrington Ruvalcaba, fue precisamente el actual gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca. Ellos no dudan en ningún momento que pudiera venir de otro interesado.
Y hay indicadores importantes en este sentido, sobre todo porque se esperaba que el nuevo gobernador tamaulipeco llevara a la cárcel de manera inmediata a su antecesor inmediato, como es Torre Cantú. Lo trascendente de sus acciones fue que se enfilo en contra de los tres ex mandatarios. Ya que busca erradicar desde sus raíces los actos de corrupción y muerte arraigada en esta entidad desde hace 24 años en Tamaulipas.
Pues para los cronistas de la política tamaulipeca del último cuarto de siglo, no es novedad que el ex gobernador Manuel Cavazos Lerma proyectó a los tres hombres que gobernarían esta entidad después de él.
Basta recordar que a los contendientes del proceso interno del que resultó electo Tomás Yarrington Ruvalcaba como candidato a gobernador a la sombra de su antecesor, Cavazos los llamo “discapacitados políticos”, como una expresión de humillación y de mofa de los discapacitados.
Asimismo Cavazos Lerma fue el promotor de Hernández Flores, después de la quiebra de la constructora de este y por la cual enfrentó demandas mercantiles con tres instituciones bancarias. Y desde entonces Hernández dejo Acción Nacional para convertirse en un “prominente” priísta. Fue en el otrora partidazo donde su militancia fue de bonanza, ya que entonces tuvo a su cargo la construcción de la primer tienda de autoservicio de origen foránea.
Y fue proyectado como el anti tipo de Gustavo Cárdenas Gutiérrez, el primer alcalde de su mandato en la capital del Estado de 1993 a 1995, que lo humilló al grado de huir a Nuevo Laredo para dar el Grito de Independencia.
Fue así como Hernández Flores pudo librar la demandas bancarias y cubrir los pasivos con, Bancrecer, Banorte y Serfín. Por lo mismo uno de los analistas de esta entidad, como es el escritor Carlos F. Salinas Domínguez, dijo a la prensa el día que fue declarado gobernador electo por el Instituto Electoral de Tamaulipas. “Que se esperaba una desastre administrativo y político en esta entidad”. Su gestión concluyó con la muerte del hermano de su socio constructor, a quien se vio obligado a entregarle el poder.
En otro orden, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca les exigió a los 43 presidentes municipales tamaulipecos que actúen con responsabilidad dentro de sus funciones, de otra manera los exhibirá. Adujo a temas de carácter fiscal como la asignación de permisos para la venta de bebidas etílicas. Dijo que ¡basta de simulaciones!.






