Recientemente el ejecutivo estatal de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, señaló a los alcaldes y alcaldesas del Estado, que deben de actuar o en su caso denunciar los hechos delictivos de índole federal que sucedan en sus municipios, cuando todos sabemos que la mayoría no tienen policías municipales, en tanto, el Estado tampoco cumple por no contar con los suficientes elementos para atender este problema y sobre todo no están capacitados para acciones de esa naturaleza.
Las palabras del ejecutivo fueron duras, como imponiendo su ley, pero hay que recordar que desde el primero de octubre del 2016 y a la fecha, el delito del fuero común que le corresponde al Estado; es decir al gobierno actual panista atender poco ha hecho, este ha crecido en forma alarmante donde robos a casa, asaltos a comercios y otros delitos más no han podido ser atendidos.
La situación que es ningún municipio tiene su propia policía municipal y esto sin duda imposibilita la reacción del municipio, no sólo a los casos de la delincuencia organizada, sino a los delitos del fuero común, acción que debe ser compartida entre el actual gobierno del Estado y los municipios, luego de con advertencias o amenazas no se soluciona el problema que se vive en Tamaulipas.
Sin duda que el Estado, como los Ayuntamientos locales deben de actuar en consecuencia; es decir crear sus propias policías y no estar esperanzados a lo que el gobierno federal les diga o les mande, porque con el Ejército, Marina y Policía Federal, los problemas siguen; es decir lo que haga o deje de hacer este gobierno, cuenta a sus estadísticas, no al pasado.
Creo que antes de advertir, el gobierno de los vientos del cambio debe de comenzar a poner en marcha obras e inversiones que generen recursos económicos y sobre todo la generación de empleos que es lo que le falta al gobierno del cambio en Tamaulipas y no echar a la calle a más de mil 200 hoy ex trabajadores del gobierno.
Con advertencias o amenazas no creo que las cosas cambien, máxime que en materia de seguridad y lo he dicho anteriormente no se conoce un plan integral en esa materia, porque tampoco se conoció en la campaña del ahora es gobernador de Tamaulipas, entonces qué es lo que esperamos los tamaulipecos, porque las palabras se las lleva el viento.
A siete meses del actual gobierno poco se han visto las acciones en favor del Estado, han sido más declaraciones de una u otra cosa, que medidas concretas en favor de los miles de tamaulipecos que esperan con ansias obras, inversiones, generación de empleos; es decir un desarrollo y crecimiento, pero no, por el contrario existe un desencanto entre la población muy marcada y que el gobierno del cambio no ha visto.
Por lo tanto y anteriormente lo señale, el ejecutivo estatal, como los ediles del Estado, no sólo tomaron protesta, sino hicieron cumplir la Ley, entonces que cumplan con la Constitución Local de Tamaulipas, donde sus artículos, como sus fracciones son muy claras en materia de garantizar la seguridad a los habitantes del Estado.
Con respecto al caso del municipio de Reynosa que fue lo que derramo todas estas advertencias o amenazas, aquí el conflicto es de interés personal, económico y político entre el gobernador, Cabeza de Vaca y la alcaldesa panista, Maki Ortiz Domínguez, porque desde un inició el pleito está más que casado, al grado que comenzó en el Poder Legislativo, hoy este asunto guarda una secrecía sepulcral.
En fin y creo que advertir o amenazar no lleva a nada bueno, lo que se necesita es que haya claridad en las cosas y que estas se hagan conforme a la Ley, debido a que los tamaulipecos queremos vivir en paz y sobre todo que haya empleo y de esto no se sabe nada, sino que sólo se están creando pleitos que no llevan a nada bueno, sino a desatender la verdadera realidad de las cosas.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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