Ciudad de México.- Frente a los recientes hechos ocurridos en Puebla, donde en un enfrentamiento entre elementos del Ejército y presuntos ladrones de combustible murieron 10 personas, de las cuales cuatro eran militares, el presidente Enrique Peña Nieto ordenó instrumentar una estrategia integral para combatir este ilícito en todo el país.
Al iniciar su mensaje en la ceremonia conmemorativa de la Batalla de Puebla, el mandatario envió en primer término sus condolencias a los familiares y compañeros de los soldados que lamentablemente perdieron la vida en el cumplimiento de su deber.
Condenó de manera enérgica los cobardes actos de agresión contra personal del Ejército Mexicano y ofreció aplicar todo el peso de la ley a los responsables.
Peña Nieto habló en el Campo Marte ante los titulares del Ejército y la Marina, integrantes de su gabinete, representantes de los poderes Legislativo y Judicial, así como elementos de las fuerzas armadas y conscriptos del Servicio Militar Nacional.
Se refirió abiertamente al tema del robo de combustible, presente desde hace varios años en diversas entidades del país, y donde Puebla es una de las más señaladas.
En la comisión de este ilícito, indicó el mandatario, quienes lo practican exponen a sus familias y dañan a sus comunidades.
La delincuencia organizada engaña y utiliza a la población para esos hurtos, y frente al fenómeno, la mejor acción para combatirlos es la denuncia ciudadana, indicó el Presidente.
Dijo haber instruido a las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y de Hacienda, así como a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la dirección de Petróleos Mexicanos (Pemex), diseñar un plan de combate a ese ilícito, y ofreció coordinarse con las autoridades de Puebla, hasta desmantelar por completo las bandas delictivas dedicadas a sustraer el combustible.






