Ayer en este espacio comentaba el hecho de que ni el presidente Peña Nieto ni el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong avistaban alguna visita a esta golpeada entidad.
No obstante, ya por la noche, en una entrevista, el titular de la Segob había anunciado que sí estaría en Tamaulipas, particularmente, en Reynosa. Todavía más tarde, el gobernador Cabeza de Vaca lo confirmó vía Twitter y además dijo lugar, fecha, hora y el evento que encabezaría.
Y bueno, por fin, los tamaulipecos sentirán la mano federal en este 2017.
Lo que sí es un hecho es que cada vez que viene un secretario de Gobernación, los tamaulipecos se sienten esperanzados. Los tamaulipecos se sienten con mayor confianza. Los tamaulipecos sienten que la pesadilla por fin va a terminar.
Obviamente el párrafo anterior es sarcasmo.
Y es que desde el 2010, cuando se agudizó la violencia e inseguridad, ha venido al menos unas dos veces por año el titular de esa dependencia en turno, prácticamente con el mismo discurso y con el mismo argumento.
Hagamos cuentas:
En el 2010 vino Fernando Gómez-Mont Ureta y dijo: “Regresaremos la paz y la tranquilidad a Tamaulipas”.
En el 2011 vino Francisco Blake Mora y dijo: “La tarea es que los tamaulipecos vivan en paz y en seguridad”.
En el 2012 vino Alejandro Poiré Romero y dijo: “Es prioridad que Tamaulipas viva en paz y los tamaulipecos se sientan seguros”.
Ya en 2013, con otro gobierno vino Miguel Osorio y dijo: “Regresaremos la paz y la tranquilidad a las familias tamaulipecas”.
En 2014 vino Osorio Chong puso en marcha una estrategia “nueva” y enfatizó: “Regresaremos la paz y la tranquilidad a Tamaulipas”.
Un año después, es decir, en 2015 regresó Miguel Ángel Osorio Chong y enfatizó: “Regresaremos la paz y la tranquilidad a las familias tamaulipecas”.
En 2016 volvió a venir Osorio y dijo de manera enfática: “Regresaremos la paz y la tranquilidad a Tamaulipas”.
Suponemos que el lunes venidero el titular de la Segob dirá y asegurará que “regresarán la paz y la tranquilidad a Tamaulipas”.
Total, han pasado siete años de vivir en una auténtica pesadilla. Han pasado dos gobiernos federales y ya tres estatales y la situación sigue igual, y cuando viene el mero, mero de la seguridad y política interna del país da ese mensaje “esperanzador”, pero esa paz y esa tranquilidad nunca que regresan.
EN CORTO
UNO.- Insisto en que Héctor Escobar de la SET podría ser el próximo en salir del gabinete. No sólo no le permiten tener a su gente de confianza en puestos claves, sino hasta omiten sus disposiciones aun y cuando hayan sido justas y con razón.
DOS.- Y es que a Arturo Sarrelangue no sólo fue restituido en su cargo a pesar de enfrentar acusaciones de presunto acoso sexual y laboral, sino que hasta le permitieron poner a disposición al personal que lo acusaba en un acto de total represión. ¿Así o más claros?
TRES.- Caray, en junio de 2016 los tamaulipecos cansados y hartos de la intolerancia, el rencor, el odio y la represión optaron por un cambio en el gobierno y ese señor Sarrelangue está haciendo lo mismito por lo que la gente se había hartado.
PREGUNTAS
¿Hasta cuándo habrá tregua en Reynosa? ¿Hasta cuándo habrá una manita de la federación? ¿Por qué Coldwell despreció a Tamaulipas?
DIMES Y DIRETES
“Lo que sucede en Reynosa es que después de que se detuvo a dos líderes muy importantes hubo reacciones, hubo reacomodos…”: Miguel Ángel Osorio Chong. Y ni enterado está de la situación. Lo que hubo fueron abatidos, y eran de distintas zonas.
Políticos en la red: El mandatario estatal en Twitter (@fgcabezadevaca): “Mi condolencia a la familia del civil que perdió la vida cuando policías estatales fueron atacados por presuntos delincuentes en Reynosa”.
En cinco palabras: Festejen los que tengan madre.
PUNTO FINAL.- “No es que no puedan ver la solución, es que no pueden ver el problema”: Gilbert Keith Chesterton.
Twitter: @Mauri_Zapata





