Ciudad de México.- Ante la negativa a ser recibidos por legisladores de la Comisión Permanente del Congreso, estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, Guerrero, lanzaron tres cohetones al interior del Senado de la República, que al explotar destruyeron una de las puertas de cristal de la entrada principal, ubicada frente a la plaza Pasteur.
Tras esta acción, decenas de policías obligaron al contingente de padres de los 43 estudiantes desaparecidos y al grupo de normalistas a replegarse hasta el monumento de Cuauhtémoc, en el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, desde donde más tarde regresaron al plantón que mantienen desde hace 21 días frente a la Procuraduría General de la República (PGR) para exigir avances concretos en la investigación del caso.
El Comité de Padres de los 43 denunció en un comunicado que el Senado pisoteó los acuerdos alcanzados en la reunión de la semana pasada, y ayer, sin previo aviso y de manera unilateral, suspendió la reunión pactada el miércoles 3 de mayo. La informalidad y displicencia de los senadores nos indigna, señala el pronunciamiento.
Los padres de los 43 tenían una cita, a las 13 horas de este jueves, con el grupo de legisladores que los recibió la semana pasada, con quienes acordaron integrar una comisión especial para el caso Ayotzinapa y la comparecencia del titular de la PGR, Raúl Cervantes Andrade, para que informara sobre los avances de las cuatro líneas de investigación recomendadas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes.
Sin embargo, al llegar al recinto legislativo, poco después de las 13 horas, personal del Senado informó a los padres que no habría reunión y cerraron las puertas que dan a la plaza Luis Pasteur.
Entonces los padres y los normalistas que los acompañaban empezaron a golpear con piedras los tubos de la reja que rodea al Senado durante varios minutos, e incluso intentaron abrir las puertas corredizas, pero no lograron hacerlo.
Sin embargo, al alejarse, lanzaron tres cohetones que retumbaron en el interior del inmueble legislativo, destrozando las hojas de cristal de la puerta de acceso.
Ante las explosiones y el estruendo que produjeron, decenas de policías, con escudo y protección corporal, se colocaron alrededor de la Plaza Pasteur y replegaron a los manifestantes hacia el arroyo vehicular, donde estuvieron casi una hora, sin que hubiera mayores incidentes.
Vidulfo Rosales, abogado de los padres de los 43, reprochó la actitud de los legisladores y dijo que aun cuando el senador Alejandro Encinas ofreció atenderlos, la propuesta fue rechazada, pues el acuerdo no fue con él en lo personal, sino institucional, con una comisión legislativa que violó lo pactado la semana pasada.
Afirmó que el comportamiento de los legisladores provocó enojo e indignación entre los padres.






