Durante la reciente visita del titular de la Secretaría de Salud federal, José Ramón Narro Robles, a la zona conurbada se dieron algunos incidentes que mostraron la estatura real de cada uno de los tres alcaldes de esa región, es decir las dos damas y Zorrilla.
Puede ser que en descargo del mitómano del sur sus panegiristas argumenten que pocos de los ahí presente se dieron cuenta, pero entre esos pocos estaban los de mayor jerarquía: Narro Robles y el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
Recordemos que desde el principio de su administración Zorrilla enseñó el cobre, cuando intentó mostrar una falsa estatura y porte de tablas políticas, rompiendo con sus homólogas Alma Laura Amparán Cruz, de Altamira, y Magdalena Peraza Guerra, de Tampico, que para el maderense personifican la chusma, por eso el distanciamiento.
Sin embargo en la visita del funcionario federal fue precisamente éste quien le recordó que por encima de todo (o sea toooodo), debía comportarse como lo que parecía no como lo que era, es decir como un caballero con buenos modales, como un alcalde pues.
El primer desaguisado se dio durante la jornada de afiliación y reafiliación que se efectuó en el Centro de Convenciones de Tampico, inmueble al que Zorrilla llevó su porra más escandalosa para que lo vitoreara, algo que no tendría nada de malo.
Sin embargo lo que le generó a Zorrilla el primer regaño por parte de Narro Robles, fue que sus alquilados perdieron el piso y le aplaudieron a rabiar minimizando los aplausos no al secretario de Salud sino al propio jefe político estatal, García Cabeza de Vaca… y lo peor: ¡Hasta en dos ocasiones!
Palabras más, palabras menos, Narro Robles le espetó a Zorrilla que al jefe no se le rebasa por ningún lado: ni por la derecha ni por la izquierda ni por arriba o por abajo, es decir que las simpatías no se ganan apantallando a los de más alta jerarquía.
Todavía faltaría un choque más entre Narro Robles y Zorrilla, cuando el funcionario federal le reclamó que a base de empujones y codazos, principalmente a Peraza Guerra y Amparán Cruz, se abriera paso para ponerse al lado del Gobernador y el Secretario.
Fue en ese momento que le dijo que ante todo tenía que comportarse como caballero, petición harto difícil para quien ha equivocado sus modales y sobre todo su estrategia reeleccionista, esta última usando a sus francotiradores, reales y virtuales, para arremeter contra quienes considera ponen en riesgo su proyecto.
Hasta ahí le dejamos con el tema de la personalidad, quedan pendientes otros más escabrosos pero reales.
APUNTE.- Gloria de Jesús Molina Gamboa, la secretaria de Salud estatal, no necesita que este servidor ni nadie la defienda para eso tiene su palmarés y experiencia en el sector público, además de su capacidad académica, conjunto de cualidades que tiene menos de tres meses aplicando, periodo por cierto muy difícil porque en ese corto tiempo se le exige hacer lo que de octubre a abril no quiso o no pudo hacer Lydia Madero García.
No faltará algún león que me considere de su condición, pero contrario a lo que han hecho varios varones que integran el gabinete estatal, en mandos altos, medios y bajos, la chiapaneca no ha echado culpas ni a la pasada administración ni mucho menos a Madero García, ha apechugado y se ha ocupado de los problemas de la SST, con todo y la campaña, secundada por algunos de adentro, en su contra.
En este contexto me causaron risa las aseveraciones que a la ligera emitió la diputada federal priista Yahleel Abdala Carmona, al asegurar que Molina Gamboa no era la idónea para el cargo que ocupa.
Sólo como pista le diré a la neolaredense que al inicio de la actual administración federal, sí la de Enrique Peña Nieto, se encargó a los más duchos especialistas en salud elaborar un documento llamado Sistema Integral de Atención Médica (SIAM).
Diputada Yahleel, si tiene oportunidad pídale a alguno de sus correligionarios que aún están en Salud estatal, que le muestren la copia que se les distribuyó de este trabajo, para que vea quién fue la coordinadora estatal. Bueno mejor de una vez se lo digo, se llama Gloria de Jesús Molina Gamboa y ahora lo aplicará para beneficio de los tamaulipecos.
PENDIENTE.- Amigo lector tiene todo el derecho de dudarlo, pero está en puerta una nueva oleada de relevos en las delegaciones federales. Así que ¡agárrense! (Ah y gracias a todos por sus felicitaciones)
Aquí los veo, leo y escucho: @JosdelCarmenPR / [email protected]






