Tamaulipas, según los boletines que le redactan a la Secretaría de Turismo, es un paraíso para los vacacionistas en temporada de asueto.
Lo mejor es que en tan sólo diez meses, los paseantes han preferido aún más venir a esta entidad a pasar sus vacaciones y si siguen en ese ritmo, en un par de años más, seremos el primer lugar por encima de estados como Quintana Roo (Cancún), Oaxaca (Huatulco y Puerto Escondido), Guerrero (Acapulco e Ixtapa), entre muchas otras.
El boletín del miércoles asegura que de un año a la fecha, el turismo se incrementó en un 44 por ciento y que la cifra de paseantes es, hasta el momento, de más de cuatro millones de personas.
El año pasado, justo en el asueto veraniego, según ese mismo boletín fue de poquito más de tres millones. En diciembre, y en abril (Semana Santa) se rompieron récords de asistencia turística, de acuerdo con los comunicados que emiten las autoridades.
Lo cual nos indica que estamos frente a una administración que ha hecho magia y que en pocos meses ha logrado detonar el turismo nacional e internacional.
No sé cómo le hayan hecho. Quizás los tuits que emite la dependencia diariamente, aun y con sus notables faltas de ortografía, o quizás esos errores de escritura sean el atractivo para incrementar el flujo de paseantes a un estado, al cual, créanlo, nadie quiere venir porque les da miedo.
Y es que, además de esos mal escritos tuits, no he visto alguna otra promoción que haya realizado el estado de Tamaulipas.
En Televisión vemos un spot, pero ese lo hizo la Secretaría de Turismo federal y que le hace a las 32 entidades del país como un trámite legal que tienen que cumplir.
Tengo familia que viven en otras ciudades del país. Familia de sangre y familia política. Tengo amigos en otras entidades de México. Tengo conocidos que, de igual manera, tienen familia o conocidos fuera de Tamaulipas y nadie de ellos quiere venir a este estado.
He invitado a familiares que vengan a visitarnos a Victoria y lo primero que dicen es: “ay, no qué miedo ir a Tamaulipas”, luego te preguntan cómo están las carreteras, luego “¿cómo está la situación?” y al final desisten en viajar para acá.
A la gente le da miedo venir a Tamaulipas.
La gente de otras ciudades de México llaman a Tamaulipas “Mataulipas”, en relación a la inseguridad y la violencia.
Me he encontrado a conocidos cuando viajo a otro lugar y es lo mismo, preguntan que cómo le hacemos para vivir acá con tanto problema de inseguridad y al final les dices que por qué no vienen y la respuesta es la misma: “qué miedo”.
Es una opinión generalizada. No estoy exagerando. No trato de demeritar el trabajo de nadie, es una simple realidad y ustedes, amables lectores, no me dejarán mentir.
Por eso no entiendo cómo en todo este tiempo ha aumentado el flujo turístico en Tamaulipas en un 44 por ciento.
Es cierto, hay gente que viene. Hay gente que se anima y viaja hasta acá; muchos de ellos motivados por tener familiares viviendo en alguna ciudad tamaulipeca.
Me tocó ir a las playas del sur en Semana Santa y sí, sí había mucha gente que las abarrotó, las fotografías son elocuentes, sin embargo, muchos de ellos son habitantes de esas ciudades.
A La Pesca fue también muchos bañistas, pero la mayoría eran de Ciudad Victoria o del mismo municipio de Soto La Marina. A Matamoros igual, toda la ciudad se fue a Bagdad.
No digo que no vengan de otras entidades, pero es un hecho que es un porcentaje menor, porque también hay que reconocer que los atractivos turìsticos de Tamaulipas no son tan atractivos. Este estado tiene otro tipo de potenciales y el turismo no es uno de ellos.
Así es que con todo respeto, señores de la Secretaría de Turismo, pero no creo en sus alegres comunicados.
En cinco palabras: Turismo sólo trabaja en vacaciones.
PUNTO FINAL.- Si Tamaulipas es tan atractivo, ¿por qué los funcionarios se van a Cancún o Europa?
Twitter: @Mauri_Zapata





