Guadalajara.- Los Eagles de Filadelfia están convencidos de que tienen a su mariscal de campo de muchos años en Carson Wentz.
La temporada 2016 no fue del todo mala para el entonces pasador novato, que mostró potencial en las primeras semanas de la campaña, pero que terminó por pagar el precio hacia el final, guiando a los Eagles a una marca de 7-9 y al último lugar en la División Este de la NFC.
Con un año bajo el brazo, el segundo puede ser mejor para Wentz, pero todo depende de la química que genere con un renovado cuerpo de receptores que llega de cara a esta temporada.
Wentz estableció marca de pases completos para un novato en la historia de la Liga con 379 envíos completos, todo ello haciéndolo con un inconsistente cuerpo de receptores, por ello, la gerencia logró contratar a Alshon Jeffery, que en Chicago se convirtió en el hombre importante de la posición tras la salida de Brandon Marshall.
También, los Eagles se hicieron de los servicios de Torrey Smith, que en Baltimore era un receptor peligroso, pero que tras su paso por San Francisco bajó su nivel, pero es una mejora considerable con respecto a lo que había en Filadelfia la temporada anterior.
Wentz contará con prácticamente la misma línea ofensiva de 2016, con algunas adiciones en la agencia libre que pueden suplir adecuadamente a los titulares en caso de una eventualidad.
Sin embargo, la preocupación más grande que existe en el ataque de Filadelfia está sobre la ofensiva terrestre y su personal en dicha área.
Ryan Matthews fue cortado después de no mantenerse sano; Darren Sproles es un veterano que no puede con toda la carga y Wendell Smallwood es un jugador de segundo año no probado en la posición.
Por ello, ya en los últimos momentos de la agencia firmaron a LeGarrette Blount, que en 2016 con los Patriots anotó en 18 ocasiones por tierra, siendo líder de la Liga, lo que le permite a los Eagles tener una presencia en jugadas de corto yardaje y en la zona roja.
Sin embargo, al ser una unidad poco probada, en Filadelfia tendrán que fiarse en demasía del brazo de Wentz.
A la defensiva, la de los Eagles no fue una mala unidad en 2016, sin embargo, la grandes interrogantes están en la secundaria, que tendrá que confiar en elementos muy jóvenes para evitar desastres al momento de enfrentar a los pasadores contrarios.
La veterana presencia de Fletcher Cox y de Chris Long, éste último firmado en la agencia libre, será clave para mantener unidos a los jugadores defensivos.
Sin embargo, será complicado que los Eagles tengan un 2017 con mejores resultados a los de 2016, pues en la parte final del calendario se enfrentan a equipos que en el papel lucen muy superiores, pero todo depende de Carson Wentz, sobre el que, en el segundo año de su carrera, pesan la más grande responsabilidad de llevar al equipo de Filadelfia a altos vueltos.
Siemian, el elegido
Los preparativos para la temporada 2017 de la NFL continúan a pleno para los Broncos de Denver, equipo que ayer anunció a Trevor Siemian como el mariscal titular de la franquicia.
Egresado de la Universidad del Noroeste de Illinois, Siemian completó 550 pases, lanzó para cinco mil 931 yardas y tuvo 27 touchdowns en 44 juegos de su carrera en el futbol colegial.
Originario de Connecticut, Siemian fue seleccionado por los Broncos de Denver en el Draft 2015 de la NFL; como jugador profesional, el mariscal de 1.91 metros de estatura y 100 kilogramos de peso ha tenido 15 participaciones (14 inicios), 289 pases completos, tres mil 401 yardas y 18 touchdowns.
Ayer, durante una conferencia de prensa, Vance Joseph, entrenador en jefe de Denver confirmó a Siemian como el mariscal titular del equipo de la División Oeste de la Conferencia Americana (AFC).
“En la toma de decisiones y colocación del balón Trevor fue más consistente. Por eso se ganó el puesto”, mencionó Joseph sobre Siemian, quien compitió esta pretemporada con Paxton Lynch para ser el mariscal titular de los Broncos.






