Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Rosa María Santamans, madre de la española Pilar Garrido, asesinada en los límites de los municipios de Casas y Soto la Marina, en julio pasado, así como Jorge Fernández Villarreal y Adriana González (madre de Jorge), solicitaron a la Organización de las Naciones Unidas, a través de su división de Derechos Humanos, su intervención para verificar el procedimiento que se sigue en contra su hijo, porque presumen que hay inconsistencias de parte del juez que ordenó la prisión preventiva y que vinculó a un proceso penal al ex marido de la extranjera.
Los Fernández-Santamans consideran que las presiones del Gobierno de España hicieron que se cometieran errores en la investigación.
Santamans, madre de la víctima dijo en entrevista que ella y su hija tenían una clave para comunicarse “en los casos en que había una diferencia con su pareja, y eso nunca sucedió” y destacó que su hija tenía planeado vacacionar en Valencia, España, su país natal, y por ese motivo había adquirido los boletos del viaje redondo, los cuales indicó, que existen.
Por su parte, el padre del vinculado a proceso, dijo que “no hay una póliza de seguro” y en eso coincidió con la madre de la víctima, “sino más bien una hipoteca”. Y que la vivienda que habitan, aún la deben.
Los restos óseos de la víctima serían enviados está mañana a Madrid, España y a través de un seguro de servicios funerarios que los entregaría a la policía científica de Valencia para que se les practiquen estudios de necropsia, ya que según Fernández, González y Santamans, el cuerpo de la víctima, localizado por las autoridades judiciales, carecía de órganos vitales.

Santamans destacó que hay un acuerdo común entre las dos familias para que ella tenga la custodia del menor y, de esa manera ellos se puedan aplicar a atender a su yerno. “Los españoles que me conocen saben que Pilar iba todos los años a Valencia y estaba hasta dos meses porque el precio del boleto tiene un precio elevado, yo he venido dos veces cuando nació el hijo de mi hija y en Abril-Mayo de este año”.
Asimismo indicó que hay confianza en el gobierno tamaulipeco, por el apoyo que le han brindado durante su estancia en esta semana, ya que es acompañada por
un defensor de oficio o abogado de las víctimas, así como un amigo cercano de su yerno.
Fernández Villarreal -padre del presunto- justificó, que su familia considera que quizá las autoridades estatales vincularon a su hijo debido a las presiones ejercidas por el gobierno español, para que se esclarecieron el crimen, en lo que también coincidió la madre de la víctima.
El texto antes de la detención.
A las 12:28 de la mañana, el 29 de agosto, Jorge iba en camino para recoger, junto con su suegra, los restos óseas de su esposa que, habían sido localizados el 26 de julio.
Desde entonces se había planeado llevar los restos a España para hacerle nuevos estudios de ADN y necropsia.
Antes, Don Jorge Fernández recibió un mensaje en su teléfono celular que le había enviado su hijo.
“Cómo estas papá, recuerda que no venimos a este mundo a afligirnos ni preocuparnos…”
-Porque estábamos muy preocupados nosotros. Don Jorge toma aire y lo exhala, su voz se cortó al leer el texto y justificarse por el entorno que vivían ese día.
Se recupera y continua. Dijo su hijo en el texto: “Soy un hombre distinto, para bien, no se preocupen de más, estoy bien y los quiero, eso nunca lo duden”… Agrega Don Jorge: “Porque habíamos tenido una pequeña discusión de qué nos preocuparnos demás, no nos dejaba hablar, es que yo no tengo ningún culpa, porqué vamos a estar hablando, de qué vamos a estarnos defendiendo, si los plagiarios son los que andan sueltos”.
Ese mensaje llegó a minutos de ser detenido, lo esposaran y lo llevaran a una celda.
Así empezó la otra crisis de esta tragedia en la que Jorge, es presunto responsable de la muerte de su esposa Pilar Garrido.
Martín Sánchez/MuroPolìtico






