Juchitán Oaxaca.- Dolientes caminaron el sábado por las calles de Juchitán, en Oaxaca, devastada por el peor terremoto en el país en más de ocho décadas, cargando ataúdes sobre sus hombros rumbo a un abarrotado cementerio.
Más de la mitad de las víctimas fatales del poderoso sismo que sacudió al país el jueves cerca de la medianoche murieron en Juchitán, una pequeña ciudad histórica del estado de Oaxaca, donde más de 5 mil casas resultaron dañadas y muchas más quedaron sin agua ni electricidad.
Más de la mitad de las víctimas fatales del sismo de magnitud 8.2 que sacudió al país el jueves por la noche fueron reportadas en el municipio oaxaqueño, en el que 5 mil casas resultaron dañadas y muchas más quedaron sin agua ni electricidad.
En el barrio de la Octava Sección, una zona de clase trabajadora, una banda de tambora tocaba antes del comienzo del sepelio de uno de los 37 fallecidos cuyos restos habían sido rescatados de entre los escombros.
Por momentos la música se ahogaba en el llanto de familiares de Máximo Zúñiga, un niño de tres años que quedó sepultado junto con su madre y un hermano mayor cuando los muros de su habitación se derrumbaron. Aunque lo rescataron, murió poco después.
“Había una viga pesada en medio de los tres”, dijo el vecino Alejandro Sánchez, quien fue el primero en brindar ayuda, mientras un tío del niño sollozaba inconsolablemente.
El número de víctimas fatales que dejó el poderosos sismo aumentó el sábado a al menos 65, dijo el Coordinador Nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente.





