Guatemala.- El Congreso de Guatemala decidió este jueves dar marcha atrás a dos polémicas reformas al Código Penal aprobadas el miércoles.
Una de las reformas eximía a los directivos de los partidos políticos del delito de financiación electoral ilícita, cuya responsabilidad recaerá en los contadores de las organizaciones.
La otra es la ampliación hasta 10 años de la conmutación de penas para reos que sean condenados que van desde delitos de robo y hurto, hasta la pornografía infantil.
Los jefes de los bloques parlamentarios acordaron en una reunión de urgencia archivar en definitiva las reformas, que nunca nacerán a la vida jurídica del país, anunció en una rueda de prensa el diputado opositor, Oliverio García, acompañado del presidente del Organismo Legislativo, Óscar Chinchilla.
La aprobación sorpresiva de ayer por parte del Congreso generó una ola de rechazo tanto de la sociedad civil como de organismos defensores de derechos humanos y empresarios de Guatemala, cuyo presidente, Jimmy Morales, no descartó este mismo jueves vetarlas.
En un mensaje a la nación, el mandatario reconoció que no le habían mandado esas reformas y que cuando le llegaran hará un análisis jurídico y que hará uso del derecho al veto.
Si se determinan que son nocivas para el pueblo de Guatemala y atentan contra el interés de la nación utilizaré mi derecho a veto”, dijo Morales en un breve video publicado en su página oficial de Facebook, en el que pidió calma a la población.
“Por sobre todas las cosas guarden la paz”, agregó.
“Al grito de “fuera corruptos”, un centenar de personas, entre estudiantes universitarios y de organizaciones sociales, se manifestaron en las afueras del Organismo Legislativo para que los diputados retrocedieran en su decisión.
“No descansaremos hasta verlos presos a toda esa mafia dentro del Congreso”, aseguró un estudiante de la Universidad Landívar, mientras otros alumnos de la estatal Universidad de San Carlos secundaban su consigna.






