Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En Tamaulipas, los partidos políticos deberían renunciar al cien por ciento del financiamiento público que reciben del Instituto Nacional Electoral (INE) para sus campañas y canalizarlo para los damnificados por los terremotos de los distintos estados de la República Mexicana, afirmó Antonio González Sánchez.
Considera que ese dinero debe ir directivo a los estados devastados por los sismos y ayudar a los damnificados
El Obispo de la Diócesis de Victoria, expuso que los partidos no deberían renunciar a una parte sino al cien por ciento del financiamiento y no solamente a una parte.
“Tenemos elecciones el próximo año sería interesante que los candidatos a diferentes puestos a elección popular empezando con el candidato a presidente no gastaran tanto en espectaculares y spots y que ese dinero lo utilizaran en la reconstrucción de las casas, sería una buena oportunidad que tendrían los políticos”.
Reveló que también es de preocuparse lo que sucederá con la gente que ha perdido sus viviendas y su patrimonio puesto que aunque es muy bueno el apoyo inmediato que a través de víveres han recibido los damnificados por los movimientos telúricos.
“También lo que me preocupa es lo que viene después, porque esto es lo inmediato acaba de suceder o sea rescate sacar cuerpos personas, pero que para cuando esta emoción pase, a todas las personas que se quedaron sin casa porque qué bueno que les lleven comida agua pero después la reconstrucción quien los ayudara”.
Dijo tener conocimiento de que algunos dirigentes partidistas han manifestado su deseo de reorientar todo el dinero presupuestado para sus partidos en apoyo a los afectados por los fenómenos naturales más recientes del país, sin embargo, el Obispo agregó que existen muchas dudas de que realmente los políticos actúen con honestidad.
“No me consta, solo comento lo que he leído; que no es cierto, que los dirigentes de algunos partidos están maquillando esas cifras y que no sería tan cierto eso, no lo puedo afirmar solo repito lo que he escuchado pero qué bueno que lo hicieran”.






