
Pese al auge del E-commerce en el territorio europeo, asiático y norteamericano en las dos últimas décadas, algunos países latinoamericanos se muestran retardados en materia de comercio electrónico; éste es el caso de México cuya economía de marketing mantiene estándares de funcionamiento tradicionales que aunque resultan crecientes no se ubican en los sitiales requeridos para ser considerado un país a tono con los avances en materia de E-commerce.
Con un margen de ventas online de apenas un 1,7 por ciento, para el año 2016, se le considera incluso en una situacion de más atraso que los ya rezagados Brasil y Argentina; a Brasil se le estima como el más aventajado en este tema pero su margen de ventas online no ha superado el 4% de las ventas nacionales en lo que va del año 2017.
Argentina escasamente ha logrado un 2,7%. Esto demuestra que las zonas centro y sur del continente americano apenas logran alcanzar un 3% aproximadamente en el campo de las ventas a través del e-commerce.
Aunque México se presenta como un mercado virgen en el tema del e–commerce, los conocedores de la materia estiman que las causas de esta dramática situación están representadas por la casi inexistente población de profesionales que cuenten con las habilidades para impulsar este tipo de sistemas electrónicos de comercio.
La causa esencial de este retraso quizás sea la lentitud con lo cual el consumidor ha aceptado el e–commerce como una vía confiable y segura para la adquisición de bienes y servicios. La creciente valoración de los servicios de internet es lo que ha motivado el interés, no sólo del consumidor sino de los profesionales, por confiar en el e–commerce como una vía ideal para la compraventa moderna en esta era digital.
La seguridad, la variedad y competitividad en materia de precios, los procesos de entrega y envío de forma segura y confiable y las políticas de devolución pueden constituirse en las ventajas más sólidas del e–commerce para insertarse en el duro mercado mexicano y latinoamericano en general.
Entra al Mundo del E commerce
Si Ud. desea caminar al ritmo de los avances tecnológicos en materia de E-commerce, debe tener en cuenta algunos aspectos que pueden contribuir con la captación de consumidores online; entre los aspectos a tener en cuenta está el generar confianza en la compra y garantizar la seguridad del proceso desde que el cliente o consumidor compra el producto o servicio hasta que es recibido por el comprador.
Eso implica monitorear los canales de envío y recepción y mantener el contacto con el cliente hasta comprobar que el servicio le resulta de verdadera satisfacción. Colaborar con la adquisición del bien o servicio asesorando la compra y garantizar los correctos procedimientos de devolución, también pueden llevar a etiquetar con excelencia al vendedor y a “la empresa e-commerce”.
Un país que requiera estar a la vanguardia en materia de e-commerce debe optimizar y promocionar el uso y comercialización de dispositivos de avanzada que sustituyan las tradicionales computadoras de escritorio, asunto que es igualmente requerido en muchos países latinoamericanos como México.
España vs Mexico: Dos Potencias del E-commerce
Tener en cuenta al consumidor debe ser la política principal de una empresa en delantera en el campo del e-commerce lo que implica capacitación y cambio organizacional para subsanar las necesidades y dudas del consumidor con miras a arrastrarlos de la tienda física hacia las múltiples y dinámicas tiendas electrónicas.
Lo anterior implica conocer la cultura de consumo del cliente; especialmente del cliente de países con rezago comercial en cuanto a marketing digital como México. En este país este sistema es prácticamente utilizado por la población joven con estatus social medio-alto, asunto que lleva a pensar en una imperiosa necesidad de extender este mercado en el resto de la población que aún le teme a este tipo de compras.
Comparado con España, donde alrededor del 19% de las ventas totales se realizan por Internet, México requiere de una urgente actualización en este campo. Mientras que en España muchas tiendas venden exclusivamente en línea, tal como es el caso de Original Baby, en México el 75% de las tiendas que venden por internet también lo hacen en un espacio físico, lo cual les genera obviamente mucho más costos y reduce sus ganancias netas.





