Washington.- La Cámara de Representantes estadunidense aprobó ayer un paquete de ayuda de 36 mil 500 millones de dólares para comunidades afectadas por huracanes, como Puerto Rico, y áreas devastadas por incendios, como la región vitivinícola de California. Mientras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseveró que la ayuda federal a Puerto Rico “no será eterna”.
Esta medida de gasto “complementario” para desastres fue aprobada con 353 votos contra 69, y todos los votos en contra fueron del Partido Republicano.
El proyecto de ley pasa ahora al Senado, que debe discutir este fondo de emergencia a principios de la próxima semana.
El paquete incluye 18 mil 700 millones de dólares para el fondo de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), 16 mil millones para impulsar el programa de seguro contra inundaciones y 576 millones para acciones de respuesta contra incendios forestales.
Unos mil 270 millones serán destinados para la asistencia alimentaria en Puerto Rico.
Una de las preocupaciones más inmediatas es aumentar la ayuda para esta isla, a tres semanas de que fuera arrasada por el huracán María, que dejó al menos 44 muertos y provocó que gran parte de la población se quedase sin luz ni servicio de agua potable.
Una de las preocupaciones más inmediatas es aumentar la ayuda para esta isla, a tres semanas de que fuera arrasada por el huracán Maria, que dejó al menos 44 muertos y provocó que gran parte de la población se quedase sin luz ni servicio de agua potable.
“Tenemos que estar junto a la gente de Puerto Rico en su esfuerzo de reconstrucción”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quien hoy visitará la isla para ver de primera mano los destrozos que dejó el huracán.
“La gente de verdad está sufriendo en estos lugares, se trate de las víctimas de los recientes incendios forestales en California o quienes tratan de reponerse de los daños que dejaron los huracanes Harvey, Irma, María y Nate”, agregó.
Este paquete de ayuda se agrega a los 15 mil millones de dólares aprobados el mes pasado luego de que los huracanes Harvey e Irma afectaran Texas y Florida. Se espera que decenas de miles de millones extra sean solicitados.
A algunos conservadores les preocupa el flujo de este dinero de emergencia, y argumentan que Washington debería prever estos desastres a la hora de diseñar presupuestos.






