Ciudad de México.- Deshaun Watson, el novato sensación de los Texanos de Houston, terminó ayer de manera dramática su temporada como quarterback debutante en la NFL, al sufrir una lesión en el ligamento anterior cruzado de la rodilla derecha.
Watson tuvo el desgarre durante la práctica del equipo sobre pasto natural: pareció tropezar, pero no llegó a caer y tampoco se quejó.
El pasador sintió que algo había ocurrido, pero en ese momento nadie pensó que la temporada para él acababa de terminar.
Tom Savage tomó su lugar, y ahora los Texanos están por firmar a Matt McGloin para ser el suplente.
McGloin está en su quinta temporada, y luego de cuatro años con poca participación con los Raiders de Oakland, estaba con las Águilas de Filadelfia, equipo con el que no llegó a tener actividad.
La pérdida de Watson es un duro golpe para los Texanos (4-3): tenía 81.9 puntos de rating para pasador para ser el mejor de la NFL, y era también el mejor quarterback durante sus primeros siete partidos en la liga en los últimos diez años.
Watson era el mejor rankeado en yardas ganadas por tierra para un quarterback, con 269, y está empatado en el primer sitio de pases para touchdown con 19 (con Carson Wentz) y sumaba mil 699 yardas.
Los Texanos, contendientes en la División Sur de la AFC, ya habían perdido a su mejor defensivo, J.J. Watt, y al linebacker Whitney Mercilus por lesiones.
De la mano de Watson, los Texanos eran el equipo con el mejor promedio de puntos por partido con 30.7.
Los 19 pases de anotación del joven egresado de Clemson son cuatro más del total de toda la temporada anterior entre Brock Osweiler y el propio Savage.
“Es una terrible noticia, muy desafortunada”, tuiteo el esquinero de Seattle, Richard Sherman. “Me siento terrible por él y su familia. Tiene un futuro brillante, pero su año de novato fue muy corto. Es uno de los mejores novatos en muchos años”.
LUCK, SIN SUERTE
Finalmente, la temporada del quarterback de los Potros de Indianápolis, Andrew Luck, llegó a su fin tras ser colocado en la lista de reservas lesionados.
De acuerdo con el reglamento de la NFL, un jugador colocado en ese sitio debe permanecer fuera un mínimo de seis semanas.
“Estoy muy optimista por el futuro. Desearía que estuviera mejor y al 100% esta temporada, pero ése no fue el caso”, declaró Luck a través de un comunicado.
“Sé que estaré mejor de esto. Sé que seré un mejor quarterback, compañero, persona y jugador a partir de esto, y estoy emocionado por el futuro”, finalizó






