Terminó el “Buen Fin” en Ciudad Victoria y los clientes terminaron endeudados como cada año.
En realidad son pocas las ofertas que se promocionan, no hay una baja de precios y los comerciantes locales no te regalan ni el saludo.
El “Buen Fin”, intenta ser una copia del “viernes negro” de Estados Unidos, con la diferencia de que allá los empresarios sí hacen una muy buena rebaja de precios a muchos… muchísimos artículos.
Aquí no.
Aquí es diferente.
En “el otro lado” hay ofertas increíbles. Muchos “gringos” (y también mexicanos) esperan con ansias el día de después de Acción de Gracias para comprar mucho y a buen precio.
La idea de “El Buen Fin”, pues, era ofrecer ofertas, grandes a los consumidores mexicanos.
Sin embargo, los empresarios solitos están dando al traste con éste programa al que no le veo mucho futuro.
Porque a pesar de que, según un informe de los propios comerciantes, las ventas de 2011 al 2016 aumentan en casi un 70 por ciento durante “El Buen Fin”, no es más que una especie de engaño.
La culpa, desde luego, es de los empresarios quienes hacen sus trampas y no ofrecen baratas atractivas ni promociones que nos inviten a comprar en sus tiendas. Lo mejor que podemos esperar es un crédito a meses sin intereses y ya.
En Tamaulipas y en particular Ciudad Victoria la situación está peor. Aquí los comerciantes y empresarios locales se la pasan chillando todo el año porque sus ventas son bajas y que la gente prefiere ir a las empresas foráneas a comprar. Lamentan que en “El Buen Fin”, los consumidores le hacen el gasto a Liverpool, Walmart y Coppel, entre otros y no a ellos.
¿Por qué? Sencillo. Porque aquí no te ofrecen más que jetas de sus empleados y párele de contar.
Tiendas departamentales no necesitan de “El Buen Fin”. Hacen promociones en diferentes épocas del año, como sus “ventas nocturnas” o “fin de temporada” y ofrecen ofertas bastante atractivas.
Los de aquí en “El Buen Fin” no hacen más que rebajas ridículas en accesorios feos y de baja calidad. No te dan opciones de meses sin intereses y no te rebajan ni siquiera una hora de estacionamiento.
A lo más que llegan a es a los famosos “apartados”, pero no te dan tu mercancía sino hasta que termines de pagar. Así cómo, señores empresarios.
Aunado a ello, sus empleados no tienen la capacitación mínima para vender. No saben las ofertas. No conocen ni la mercancía que venden.
¿A poco no le ha tocado uno al que usted le pregunte por un producto y a lo más que llegan a decir es: lo que ve (en el aparador) es lo que hay?
¿A poco le dan ganas de ir a una tienda en donde hay un empleado mal vestido, mal geniudo, recargado en la pared y más interesado en el contenido de su celular? Pero los empresarios, entre menos sepan sus empleados, mejor, porque así les pagan menos.
El asunto es que la gente, los consumidores ya no creen en “El Buen Fin”. Los empresarios no desean hacer ofertas ni promociones y la gente, al menos en Tamaulipas, prefieren esperar al “viernes negro” gringo.
Es una lástima, pero no se vale que los comerciantes quieran engañar a la gente con falsas ofertas. No se vale y es una lástima que los propios comerciantes locales esperen con ansias el “viernes negro” para ir a sus compras personales a Estados Unidos y no hagan lo posible por fortalecer la economía local.
Por eso, creo que “El Buen Fin” está llegando a su fin. Total, las empresas foráneas ofrecen mejores ofertas en sus ventas nocturnas.
Y al final de cuentas, como menciona el escritor Jorge Ibargüengoitia en su libro “Instrucciones para vivir en México”: “México: ese interminable chiste de mal gusto”.
En Cinco Palabras: Compran igual en otra época.
PUNTO FINAL.- “Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir”: Quevedo.
Twitter: @Mauri_Zapata





