Yo creo que… el imaginarnos cuánta agua se necesita para producir cada alimento que comemos o cada producto que consumimos, sea ropa, o cualquier artículo de uso domestico o industrial es un ejercicio que difícilmente practicamos y es en verdad importante hacerlo, porque en gran medida de ello depende hacer conciencia del uso que le damos al agua.
Es probable que nunca nos imaginemos cuantos litros de agua se requieren para producir la carne que nos comemos; el agua que se utiliza para cultivar el alimento que se les da a los animales, la que se usa para su desarrollo y crecimiento, el transporte, el sacrificio y los cortes que se hacen, todo consume una determinada cantidad de agua, vamos, hasta la venta y la preparación en cada hogar.
La huella hídrica, es un indicador del agua total que utilizamos para la producción y el consumo tanto de alimentos, como de bienes, procesos industriales, generación de energía, así como la que se ensucia y se contamina a través de esos procesos y este indicador, la huella hídrica, nos permite conocer la cantidad de agua que usamos o aprovechamos para cada cosa.
En términos generales el concepto de huella hídrica, contiene una serie de componentes y variables que pretenden concientizarnos sobre el uso racional del agua, para evitar su escasez, no solo para el consumo domestico, sino para la producción de alimentos.
Hace algunos años en una reunión con usuarios de agua riego que vivían un conflicto por las dotaciones o concesiones que tenían, un viejo y sabio amigo les dijo: cuando hay mucha agua no hay problema, porque no es difícil la repartición, cuando no hay agua tampoco hay problema pues no hay nada que repartir, pero cuando hay poca agua hay mucho problema, porque todos la quieren y no la quieren compartir.
Y es esto una verdad que nos ubica plenamente en la realidad que hoy nos toca vivir en torno al tema del agua, el crecimiento demográfico de los últimos 50 años, y las proyecciones de crecimiento para el corto plazo, están generando una inusitada presión sobre el buen uso y conservación de los recursos hídricos.
Parece mentira pero aquello que no hace mucho tiempo nos parecía una afirmación exagerada de que las próximas guerras serian por el agua, cada vez está tomando mas forma, desgraciadamente.
Según datos de un estudio de la coalición de organizaciones mexicanas por el derecho al agua, en nuestro País alrededor de 9 millones de personas no tienen acceso al agua entubada y otros 13 millones de mexicanos que habitan en zonas rurales y urbanas, a pesar de disponer del servicio, reciben en sus hogares agua contaminada por la falta de de saneamiento, lo que en última instancia los convierte en carentes de agua potable.
En nuestro País y en nuestro Estado aproximadamente el 70 por ciento del agua se utiliza en la agricultura , sin embargo, un gran porcentaje de la comida producida acaba en la basura, lo que representa una gran cantidad de Huella Hídrica desperdiciada
Para producir una rebanada de pan se requieren 45 litros de agua, en todo el proceso, para producir papel y ropa se requieren 167 litros por prenda y cuando usted prepara una jarra de café, se utiliza no solo el agua que le pone a la jarra, sino la que se utilizó para producir el café, lo que se estima que anda en los 840 litros.
son estos, algunos datos para pensar y desde luego para tomar acciones inmediatas sobre el buen uso y cuidado del agua.
Eso… es lo que yo creo… [email protected] twitter: @fpaezmx





