Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En el PRI la crisis polìtica y económica se está administrando.
Ni están en quiebra, ni les faltan candidatos para ganar en el 2018, dice optimista Sergio Guajardo el líder PRI en Tamaulipas.
No hay una crisis que nos impida ir a una elección en el 2018 de forma segura y optimista, asegura el Presidente del PRI en Tamaulipas.
Aunque están jalando la ‘cobija’ de todas partes para no ‘sufrir’ y el ‘pase de charola’ será parejo, dice, porque al primero que le tocarán la puerta será al CEN del partido y al último, a Regidores.
No es un partido que ha perdido todo, porque contrario a lo que se pudiera pensar, asegura que el priismo está animado.
Hay muchos militantes que quieren ser candidatos a Presidentes Municipales o Regidores y Síndicos.
Sobre el 2018, la plataforma para pensar desde ahora en el 2022, Guajardo asegura que el PAN por ser gobierno, “no las tienen todas para ganar”.
“Ellos nos ganaron con alcaldes que estaban en el PRI, las gentes de confianza de los alcaldes eran del PRI y ahora los panistas están exigiendo los espacios para buscar los cargos de elección”.
Sobre el cierre del 2017, Guajardo agrega que la candidatura de José Antonio Meade ha refrescado al partido.
Pero rechaza que antes de ello, los priistas en los municipios hayan caído en una resaca electoral y de pesimismo.
“Prácticamente después del proceso, vieron qué pasaba durante los siguientes dos meses, con lo estatal y nacional y se pusieron a jalar en actividades propias”.
El Presidente del PRI, reunido antes con Humberto Valdez del MT, Efraín de León dirigente de la CNOP y Miguel de la Rosa Medrano, asegura que “hay ganas de revertir la derrota del 2016”.
Hace un balance del trabajo del partido, la renovación de los Comités Municipales, la revisión de las estructuras municipales y anuncia que a finales de enero, entrarán a la etapa de la estructura de movilización.
El trabajo se hará con los priistas de a pie, agrega.
“Los que traicionaron el año pasado, porque hubo traidores, los que ya se fueron, prácticamente entramos a una depuración natural”. “Los que tenemos ahorita es la estructura priista”.
Ahora el tema es otro, ¿de dónde sacar dinero para las campañas?.
“No estamos acostumbrados a las cuotas del partido y en una revisión que se hace, ante la posibilidad jurídica de que se puedan reelegir -síndicos y regidores- esa estructura de cabildos, estamos en un proceso de revisión”.
Y advierte: “Todo aquel regidor que, en más de un año, no se apareció en el partido a hacer trabajo, no apareció en los partidos de oposición para poder apoyar para pagar la luz o el celular, quien no cumplió con estos aspectos que ni se moleste en andar juntando papeles, ese amigo, no va a ser tomado en cuenta para esa reelección”.
Guajardo, añade que en el proceso de selección de los candidatos en el 2018, los amigos y ‘los dedazos’ van a decepcionarse.
Nadie tendrá seguro una candidatura, menos ahora que, se requieren perfiles competitivos.
Antes, reconoce, las candidaturas pasaban por varios filtros dentro del gobierno del Estado. “Ahora la decisión es directa entre el partido y nuestra estructura municipal”.
Los Pilares desconocidos y la ‘charola’
los sectores dentro del PRI, como la CNC o la CTM, fueron desconocidos desde hace poco más de 12 años.
Se les relego a la máxima expresión pero la disciplina los mantuvo en el PRI, salvo algunos dirigentes municipales que decidieron abortar como fue el caso de la CTM en el municipio de El Mante.
El apoyo de estos sectores, se suplió con la participación a otros segmentos de la población y si bien el respaldo de los sectores no son decisivos en los resultados de una elección, son parte de la estructura del PRI y de un voto duro que está en la vida interna.
Todos ellos, serán tomados en cuenta con una espacio en la próxima conformación de Cabildos, pero serán propuestas revisadas.
La revisión de propuestas para el Cabildo, dependerá del trabajo que cada uno tenga, porque observan que hay dirigentes de sectores con peso específico en los municipios y en otros no.
Junto con esta crisis de sectores, el PRI enfrenta la crisis económica y aparte del presupuesto ordinario, hay un apartado para campañas políticas y ahí se espera la ayuda de Diputados Locales, del CEN y Regidores.
A la fecha, el PRI enfrenta deudas para el pago de laudos laborales, pasivos que van por poco más de 5 millones de pesos y que se arrastran desde el 2016, incluso hay la posibilidad de que les apliquen nuevas multas por parte del INE y el propio IETAM.
Los ajustes económicos llegaron a los propios funcionarios del Comité Directivo Estatal del PRI, porque les redujeron el salario y muchos decidieron renunciar.
Mientras tanto, los Comités Municipales, comenzaron a recibir “algunos apoyos” para su mantenimiento y operación básica.
Pero sin dinero y con un orden polìtico que se está dando, el PRI considera que en el 2018 se puede ganar la mayoría de las alcaldías y poder enfilarse en el 2019, a recuperar el Congreso del Estado.
Es más, Guajardo asegura que a pesar de las presiones que está haciendo el Estado, para apoderarse de la elección, “no la va a tener fácil”.
Incluso la Comisión Polìtica Transparente, revisará algunas propuestas que ha hecho el PAN ante los Consejos electorales municipales “con un claro tinte partidista” como forma de presión del Gobierno.
A varios alcaldes, reconoce Guajardo, los están presionando con las Cuentas Públicas, los están auditando, pero “todos los alcaldes están echados para delante”.
Remata: “El PAN, en gran parte de los municipios, nos ganó con priistas y en otros casos tomaron candidatos no panistas y ahora enfrentan el tema de que los grupos locales del PAN aspiran a las candidaturas”.






