Yo creo que… casi todos los seres humanos, de cualquier nacionalidad, de cualquier religión, de cualquier raza, de cualquier nivel cultural o socioeconómico, al inicio de un nuevo año nos hacemos propósitos para mejorar en alguno o en varios ámbitos de nuestro entorno.
Algunos para bajar de peso, otros para hacer ejercicio, o para dejar de fumar o dejar de beber, otros más para ahorrar o para comprar un nuevo celular, el que está de moda o un aparato electrónico que necesitamos, otros más, se hacen el propósito de pasar más tiempo con la familia y con los amigos, en fin, que propósitos hay muchos, todo lo que se pueda cambiar, para vivir mejor será siempre un buen propósito de año nuevo.
Los propósitos casi siempre tienen que ver con cambiar malos hábitos o con tomar nuevos hábitos, que desde luego ayudaran a mejorar las cosas, pero… aquí el pero… resulta que muy poca gente logra esos propósitos.
Hace algún tiempo leí un estudio que se hizo para saber cuáles eran los propósitos de año nuevo y que tanto se cumplían, así como el porqué no se cumplían, de tal forma que los resultados fueron que: solo el 25 % de los participantes en el estudio no logro sus propósitos ni siquiera durante la primera semana de enero; el 77% renuncio después de la primera semana; el 40% renuncio luego de 6 meses y solo el 8% cumplió durante todo el año. Solo el 8 porciento!!
El propósito que más se hace la gente es hacer ejercicio y ese es el propósito que menos se cumple, es al que se renuncia más pronto, es el propósito con menos éxito, después, desde luego, sigue el de dejar de fumar, también con muy poco éxito.
Hay muchos estudios que nos dicen porque las personas no cumplen sus propósitos de año nuevo… son muchas y muy variadas las causas, pero principalmente es porque nos hacemos propósitos o muy grandes o poco realistas.
Y esto, según dicen los estudiosos del tema, se debe a que la motivación con la que iniciamos, poco a poco va decreciendo en la medida que pasa el tiempo y también con la falta de motivación disminuye la fuerza de voluntad y aunado a esto, influye en gran forma, el que nos hacemos varios propósitos al mismo tiempo.
Un propósito es como un sueño, mientras no escribamos el cómo y el cuándo lo vamos a lograr y hagamos un calendario de acciones no es una meta, es solo eso, un sueño… lo que se requiere es una guía, una calendarización de acciones que permita ir avanzando en el objetivo para no perderlo de vista y conseguir el éxito, abatir el mal hábito o conseguir establecer el nuevo hábito.
Pero hay buenas noticias, no todos los propósitos son inalcanzables, hay uno que es sencillo, porque hay quien nos va llevando día a día para lograrlo, propóngase hacer una buena elección entre la lista de los candidatos para las diferentes posiciones políticas o gubernamentales.
De aquí en adelante en radio y televisión, todos los días hasta el mes de junio le estarán dando a conocer cuál es el mejor, el que más sabe, el que tiene más valor, el que va a acabar con la corrupción y con la inseguridad, el que va a construir la infraestructura necesaria para el desarrollo del país o de su municipio, solamente tendrá que escuchar la radio o ver la televisión para enterarse y poder valorar cual es el de su preferencia y así, sin lugar a dudas, podrá decir con orgullo que logro su propósito de año nuevo.
Eso… es lo que yo creo…
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