El inicio de la gestión José Andrés Suárez Fernández como rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, anticipa una etapa novedosa para el alma mater en el renglón académico, que es la prioridad, al pedirles a los estudiantes no sólo atender su obligatoriedad y compromisos como universitarios, sino también aprovecha las bondades de la máxima casa de estudios.
Con esto Suárez Fernández deja entrever que además de continuar el camino a la excelencia y la calidad en la formación de profesionales, tiene como premisa involucrar aún más a los estudiantes en la consecución y revalidación de reconocimientos y galardones, vaya pues que los jóvenes se convenzan de que con su constancia también coadyuvaron a obtener los premios.
Por tanto hace bien el nuevo Rector de la UAT en dejar bien claro que la tarea principal que tiene es forjar cada vez mejores profesionales, despreocupandose de las cuestiones financieras pues está consciente que a mejores indicadores de egresión, titulación y matrícula los recursos irán fluyendo, esto desde luego con el apoyo incondicional del Estado como le ha sido confirmado desde su precandidatura.
En los primeros eventos oficiales que ha tenido, Suárez Fernández ha confirmado su estilo de trabajar sin poses ni aspavientos, patrón que seguramente seguirán sus colaboradores que posiblemente en unas horas se darán a conocer por completo, pues como lo ha repetido el Rector buscó los mejores perfiles con la única intención de no desandar ni mucho menos desunir en las metas que tiene la Universidad.
Por lo demás la comunidad universitaria está en paz y tranquila, con la seguridad que les da haber transitado los pasados cuatro años sin excesos ni abusos, sino enfilados en objetivos claros que se fueron consiguiendo y que ahora el nuevo mando no sólo buscará reforzar sino ampliar el espectro de utilidad a la sociedad.
APUNTE.- En el umbral de las definiciones por parte de todos los partidos políticos, ejercicio en el que los ojos de las cúpulas de todos colores están puestos directamente en el Partido Acción Nacional, toma relevancia lo dicho por el pastor azul Francisco “Kiko” Elizondo Salazar respecto a la palomeada que viene, en la cual casi una docena de alcaldes azules en el peor de los casos estarían de regreso en sus casas, o en el mejor peleando escaños federales.
La previsión hecha por Elizondo Salazar adelanta que quien manda en el PAN ha estado al pendiente de las actuaciones de los 24 alcaldes, sobre todo de aquellos casos en que el pobre desempeño intentó cubrirse con el viejo argumento de la grilla interna o fuego amigo, cuando sólo bastaba rascarle un poco para encontrar los malos manejos y desvíos de recursos hacia el proyecto personal, o lo que es peor olvidaron que quienes los eligieron merecían todo su respeto y atención.
Si bien “Kiko” no quiso adelantar la lista, basta con voltear a municipios como Reynosa y Madero para comenzar a delinear el destino de quienes ahora los gobiernan, que no es precisamente el Congreso de la Unión sino seguramente una cita con la aún flamante Fiscalía Anticorrupción, que vale decir anda con la espada bastante afilada pero de eso hablaremos un poco más adelante.
PENDIENTE.- ¿Alguien sabe por qué el regidor independiente está tan dolido que hasta patadas le tira al pesebre?
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