Londres.- La primera ministra británica, Theresa May, hizo ayer un reajuste en su gobierno y en las estructuras del Partido Conservador, pero dejó en sus puestos a los ministros clave, entre ellos David Davis, encargado de negociar el Brexit.
El hasta ahora secretario de Estado de Inmigración, Brandon Lewis, sustituirá al frente del partido a Patrick McLoughlin, después de que los conservadores perdieran la mayoría absoluta en las elecciones de junio de 2017.
Sin embargo, el Partido Conservador anunció en Twitter que el elegido era el hasta ahora ministro de Transportes, Chris Grayling, antes de borrar el mensaje.
Con esta remodelación, que se irá anunciando hasta el martes, May pretende afianzar su autoridad, maltrecha por el fiasco de las elecciones de junio, y diversificar su gabinete incluyendo a políticos más jóvenes, representantes de minorías étnicas y a mujeres.
Los cambios no afectan a los grandes nombres del gobierno, el ministro de Exteriores, Boris Johnson; la del Interior, Amber Rudd; el del Brexit, David Davis; y el de Finanzas, Philip Hammond, que fueron confirmados en sus puestos.
Los cambios de May provocaron la dimisión de la secretaria de Estado de Educación, Justine Greening, que no aceptó su nuevo puesto.
A Greening se le propuso el Ministerio de Protección Social y Pensiones, pero rechazó tomarlo. La premier está decepcionada, sin embargo respeta la decisión de la funcionaria, señaló una fuente gubernamental.
Además, ayer se conoció la dimisión por motivos de salud del ministro para Irlanda del Norte, James Brokenshire, cuando se cumple un año sin gobierno en la provincia por las diferencias entre republicanos y unionistas.
Fue reemplazado por Karen Bradley, que hasta ahora era secretaria de Estado de Cultura, Medios y Deporte, anunció el gobierno.
Los cambios se producen antes del comienzo de la segunda ronda de negociaciones con Bruselas, que se centrará en la futura relación comercial y de seguridad entre Reino Unido y el bloque europeo.






