Este fin de semana vinieron a Tamaulipas dos de los virtuales cinco candidatos a la presidencia del país sin que hayan traído algo importante en el morral como para convencer al electorado.
Ricardo Anaya con un discurso duro contra el sistema, pero sin propuestas concretas que nos hagan pensar que él es la mejor opción.
Andrés Manuel López Obrador con la misma arenga que viene pronunciando cada que viene a esta entidad, salvo dos o tres propuestas que sin dar detalles, no son convincentes.
Ambos estuvieron en Tampico y ambos encabezaron sólo un evento, en el que no se pudo observar una verdadera expectativa sobre saber si la gente los sigue o no.
En el caso de Anaya, el PAN y algunas autoridades hicieron uso de su poder de movilización para llevar gente al acto encabezado por el abanderado del Frente por México. En un claro uso de “acarreados” que sólo llegaron a hacer ruido y aplaudir cuando les decían que lo hicieran.
López Obrador lo hizo al día siguiente con el también poder de movilización que sus operadores expriistas saben hacerlo, y lo hacen muy bien. Aunque hay que reconocer que un 10 o 15 por ciento de los asistentes sí llegó por convicción, cosa poco común en un evento proselitista.
López Obrador no habla de ganar. Habla de perder a través de un fraude. Se sigue curando en salud y proponiendo soluciones, aparentemente sencillas, a problemas complejos sin decir cómo.
Ricardo Anaya habla de combatir la corrupción y continúa con un discurso enfrentando al gobierno federal y a las decisiones que ha tomado, algunas de ellas aprobadas por el Legislativo cuando él era Presidente de la Cámara de Diputados.
López Obrador también tirándole a los gobiernos y a los priistas, pero en su templete había muchos priistas, de esos que tanto critica, y que fueron parte del esquema reformador que tanto ha cuestionado el líder de Morena.
Ninguno de los dos convenció, o al menos, hizo reflexionar a los votantes. Fueron eventos del montón, nada concreto y nada especial ofrecieron para Tamaulipas. Aún no hay nada de ellos.
Aún falta por venir José Antonio Meade del PRI, cuya visita está programada para el 26 de enero a Ciudad Victoria. No creo que nadie vaya a verlo por convicción. Sus asistentes serán acarreados, pero habrá que analizar el discurso y las propuestas que trae.
Falta ver a Margarita Zavala y a Jaime Rodríguez y ver que ofrecen; pero de ellos sabremos hasta la contienda constitucional.
Por lo pronto, ningún candidato presidencial trae alguna propuesta interesante para Tamaulipas. Sólo discursos incendiarios que en nada hace pensar que ellos son la mejor opción para gobernar el país, pero sobre todo, para darle solución a los dos grandes problemas que padece la entidad: inseguridad y desempleo.
EN CORTO
UNO.- Literalmente, al cuarto para las doce, la coalición PAN-PRD-MC entregaron al Ietam sus documentos en donde se afianza la alianza de cara a la elección local, es decir, la de alcaldes.
DOS.- Es un hecho que el PAN lleva mano en los principales municipios. A MC le dejan una parte importante, pero no relevante poner candidatos y al PRD sólo algunas migajas.
TRES.- La otra coalición, es decir la de AMLO (Morena-PES-PT) hizo lo propio y Morena lleva mano en casi todos los puestos que decida su “tómbola democrática”. PES quiere sólo unos cuantos y PT va por mantener el registro, por su salvación, sólo por seguir como partido político y tener prerrogativas. Esa es su aspiración.
PREGUNTAS
¿Baltazar o Melhem? ¿Paloma pluri o de mayoría? ¿El PRI a qué le juega en Tamaulipas?
DIMES Y DIRETES
“Queremos becarios no sicarios”: López Obrador al encabezar un mitin en Tampico.
Políticos en la red: El gobernador Cabeza de Vaca en Twitter (@fgcabezadevaca): “Mis condolencias a la familia del periodista Carlos Domínguez Rodríguez, fallecido hoy en Nuevo Laredo. Mi compromiso con ellos y la comunidad periodística de Tamaulipas de que este homicidio no quedará impune”.
En cinco palabras: Habrá prietos en el arroz.
PUNTO FINAL.- “No hay que trabajar más duro, sino con más inteligencia”: Ronald Reagan.
Twitter: @Mauri_Zapata





