El PRI ya prácticamente tiene a sus nueve candidatos a las diputaciones federales y su fórmula al Senado.
Nada cambiará las cosas.
Hay un colado. Un tal Benito, pero no cumplirá y saldrá de la lista en menos de lo que canta un gallo.
Para muchos hubo sorpresas, pero dicen que en política no hay sorpresas, sino sorprendidos.
El PRI dio el mensaje de que “entregará” el uno, peleará por el dos; no dará tregua en el tres; el cuatro darán pelea; retendrán el cinco y seis, y dejarán crecer a la oposición en el siete, ocho y nueve.
El Senado parece ser una fórmula competitiva y que dará dolores de cabeza a cualquier adversario. Yahleel con un gran carisma e inteligencia y Guevara con dureza y experiencia, no serán ningún flan.
Pero para llegar ahí no fue fácil.
El parto se les complicó y obligaron al médico a practicar una cesárea porque la criatura venía volteada.
El asunto es que forzaron el viernes ampliar la fecha de registro y dar chance a que se dieran los consensos. Incluso, todavía el mismo domingo se dieron “acuerdos” por llamarlo de alguna manera.
Pero independientemente de quienes serán los candidatos, habría que ver mejor, quiénes no lo serán cuando ya casi tenían la postulación en el bolsillo, incluso, ya hasta con propaganda hecha para el protocolo del registro.
Por el Senado, Paloma Guillén, quería y tenía la posición número uno, al final logró negociar ir a la segura, tendrá una pluri en posición preferencial y colocó a Yahleel Abdala en su lugar.
Edgar Melhem, parecía que sí se le iba a hacer; tenía todo, sobre todo números y trabajo, pero algo pasó y al final el elegido fue un Alejandro Guevara que en los últimos días no sonaba mucho para esa posición.
Baltazar Hinojosa. Se mencionó que estaba empeñado y obsesionado con la postulación. Dicen los que saben que en caso de que gane Meade, sería nada más ni nada menos que Secretario de Hacienda.
Ramiro Ramos Salinas, era un “strike” cantado, no sé que sucedió, sin embargo, se encamina a una plurinominal en un buen lugar para llegar a San Lázaro.
Miguel Cavazos Guerrero. Iba por el tercer distrito; ya estaba en camino al registro; pero de última hora le dijeron que no. Le llamaron a Copitzi Hernández y ésta, con pijama aún, sólo se vistió y se fue.
En el séptimo, Griselda no la vio tan fácil y su candidatura estuvo a punto de caerse. Al final el peso de su familia y la concesión de otros distritos al sindicato petrolero y se logró la candidatura para los Carrillo.
En Tampico sucedió algo similar a lo del tercer distrito, aunque no sé exáctamente a quién se la quitaron de último momento y a qué obedeció ese cambio de parecer.
El noveno distrito tenía varios nombres, al final se le otorgó a Aída Zulema Flores por aguantar tanto y ser disciplinada. Es una mujer que sabe y que puede ser una muy buena legisladora, lo malo es que parece ser una mala candidata.
El priismo tamaulipeco emitirá este lunes su convocatoria para la selección de candidatos a las alcaldías y, créamelo, también habrá chispas. Siguen sin ponerse de acuerdo.
Al tricolor le hace falta un líder de verdad. Los partos se le siguen complicando y aún con la fuente rota, no son capaces de hilvanar estrategias inteligentes para sacar adelante su proceso.
En Cinco Palabras: Abrieron el camino para Morena.
PUNTO FINAL.- Y no faltará algún arrogante escribiendo “como aquí se los adelanté”.
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