Washington.- Andrew McCabe se une a la lista de los que renuncian en la administración de Donald Trump. Ayer, el subdirector del Buró Federal de Investigaciones (FBI), abandonó su puesto y dejará oficialmente la agencia a mediados de marzo.
Con 49 años, McCabe tenía intención de jubilarse en marzo, pero decidió usar un tiempo que tenía de “vacaciones” durante los próximos dos meses para seguir percibiendo el sueldo del FBI y cumplir con todos los requisitos del Gobierno para poder jubilarse con todos los beneficios; aunque ya no ejercerá más como subdirector.
Su partida se produce tras recibir durante meses críticas de parte de los republicanos por su lealtad al exdirector del FBI, James Comey, que fue despedido por Trump, y por su supuesta preferencia por los demócratas.
McCabe fue la mano derecha de Comey, pues juntos lideraron la investigación abierta a Hillary Clinton por el uso de un servidor de correo privado para tratar asuntos oficiales cuando era secretaria de Estado en el gobierno de Barack Obama.
A principios de este mes, el diario The Washington Post reveló que Trump se reunió con McCabe en el Despacho Oval de la Casa Blanca y le preguntó por quién había votado en las elecciones pasadas.
Esa reunión se produjo después de que Trump anunciara por sorpresa en mayo de 2017 el despido de Comey, quien entonces lideraba la investigación sobre los posibles lazos entre Rusia y miembros de la campaña del magnate para facilitar su triunfo en 2016.
Durante una audiencia legislativa, en mayo, McCabe contradijo públicamente las declaraciones de la Casa Blanca de que Comey había perdido el apoyo de sus subordinados.
La vasta mayoría de los empleados del FBI disfrutaba de una profunda y positiva conexión con el director Comey… Gozaba de amplio apoyo dentro del FBI y todavía lo tiene hasta este momento”, dijo McCabe en una audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado.
McCabe dejó entonces en claro que ha habido intentos de la administración Trump por frenar la investigación sobre la presunta colusión entre miembros del equipo del presidente y Rusia para interferir en las elecciones.
CONTRA LA ESPOSA
En los últimos meses, Trump ha arremetido en varias ocasiones en Twitter contra McCabe por las donaciones que su esposa, Jill McCabe, recibió cuando compitió como candidata demócrata en 2015 por un escaño en el Senado del estado de Virginia.
En ese momento, Jill McCabe recibió 675 mil 288 dólares de dos entidades asociadas con el gobernador de Virginia, el demócrata Terry McAuliffe, quien ha sido descrito como “el mejor amigo” del expresidente Bill Clinton y, por tanto, una persona cercana a Hillary Clinton, rival de Trump en las elecciones de 2016.
Mientras Jill McCabe se presentaba a las elecciones de Virginia, su marido participaba en la investigación que el FBI abrió a Clinton por el tema de correo electrónico.
Al ser preguntado hoy sobre la salida de McCabe por un grupo de periodistas en la Casa Blanca, Trump no hizo ningún comentario.
WRAY IBA A RENUNCIAR
El actual director del FBI, Christopher Wray, también amenazó con renunciar a raíz de las presiones del procurador Jeff Sessions, a nombre del presidente Trump, para despedir a McCabe, según reportó la semana pasada el sitio Axios.
Sessions reportó al abogado de la Casa Blanca, Donald McGahn, lo molesto que estaba Wray por las presiones para despedir a McCabe… McGahn le dijo a Sessions que no valía la pena perder al director del FBI por ello”, escribió Axios.
Ésta no es la primera amenaza de renuncia en la Casa Blanca por el caso Rusia. Según el New York Times, McGahn también amenazó con renunciar antes de cumplir con la orden de Trump de despedir a Robert Mueller, fiscal que investiga el Rusiagate, noticia que el Presidente calificó como fake news.
-Notimex
JET DE COMBATE RUSO VUELA PELIGROSAMENTE
Un jet de combate ruso voló peligrosamente ayer cerca de un avión de reconocimiento de la Armada de EU sobre el mar Negro en una maniobra denunciada como “insegura”, dijo la Armada en un comunicado.
El incidente se desarrolló mientras el avión espía estadunidense EP-3 Aries se hallaba en misión en el espacio aéreo internacional.
El aparato fue interceptado por un Su-27 ruso, que flanqueó la aeronave de EU durante dos horas y 40 minutos, aproximadamente.
Esta interacción fue determinada como peligrosa, debido a que el Su-27 se acercó a unos cinco pies (1.5 metros) y se cruzó directamente en la trayectoria de vuelo del EP-3”, indicó el texto.
Las Fuerzas Armadas estadunidenses han dado cuenta de varias interacciones “inseguras” con aviones rusos sobre el Mar Negro en los últimos meses.
El ejército ruso está en su derecho de operar en el espacio aéreo internacional, pero debe comportarse en el marco de las normas internacionales para garantizar la seguridad y evitar incidentes”, sostiene la declaración.
Las fuerzas de Rusia y de la OTAN operan habitualmente en el espacio aéreo internacional sobre el Mar Negro.
-AFP
DREAMERS IRÁN AL INFORME DEL ESTADO DE LA UNIÓN
Varios inmigrantes que fueron llevados a Estados Unidos ilegalmente cuando eran menores de edad y cuyo estatus ahora está en la incertidumbre, asistirán como invitados al discurso del Estado de la Unión que ofrecerá hoy el presidente Donald Trump.
Entre los inmigrantes invitados estarán Karen Bahena, una estudiante de enfermería de San Diego, y Nicolle Uria, una estudiante de secundaria de Virginia que fue llevada a EU cuando tenía un año. Bahena será invitada del legislador Scott Peters (California) y Uria del congresista Gerry Connolly (Virginia).
El representante republicano Kevin Cramer (Dakota del Norte) también utilizará un invitado para expresar un mensaje sobre la inmigración, aunque refleja la tendencia política contraria: invitó a Tommy Fisher, presidente de una compañía que ganó un contrato para construir un prototipo de un muro a ser construido en la frontera entre EU y México.
Ayer, Trump dijo que abordará el proyecto de reforma migratoria en su discurso sobre el Estado de la Unión y que buscará el apoyo demócrata para sacarlo adelante.
En declaraciones a periodistas luego de una ceremonia, el mandatario dijo que su reforma migratoria tendrá que ser bipartidista “porque los republicanos realmente no tienen los votos para hacerlo de otra manera”.
El Presidente también mencionó que su discurso se referirá a sus esfuerzos para reducir las barreras comerciales en todo el mundo para las exportaciones estadunidenses. “Tenemos que tener un intercambio recíproco. Ya no es un trato de ida”.






