En el PAN, al igual que en el PRI, las ‘fuerzas vivas’ se incendiaron.
Los priistas se encaminan a elegir en al menos diez municipios a uno de dos o hasta tres aspirantes que se registraron.
Con seguridad, habrá recursos de impugnación, así como lo hacían los panistas para tumbar un candidato y ponerse ellos o bien, solo para ganar tiempo.
El viacrucis para el PRI se adelantó, y municipios como Nuevo Laredo, Valle Hermoso, Aldama, Ciudad Madero, solo serán un ejemplo de lo que vendrá al interior del partido.
Por cierto que en la concentración de este martes en el PRI estatal en Ciudad Victoria, Pipo Peña se paseó entre los aspirantes a la alcaldía y argumentó otra vez lo que considera una ilegalidad en el proceso interno del partido.
Pero el PAN, no está sentado a la mesa repartiendo las cartas de la unidad.
Municipios como Río Bravo, Valle Hermoso, Victoria, Reynosa a ‘chaleco’, igual que en Madero y Altamira, los doctrinarios no terminan de conformarse.
En Río Bravo por ejemplo, les caló que destitución de Raúl García Vivían y la imposición de Ulivarri.
Pero donde los ‘pequeños’ fuegos ya provocaron un incendio así como el de la fábrica de Tersa en Altamira, son lugares como El Mante, Padilla y Tula.
En la ciudad de la cuera Tamaulipeca, los panistas, los militantes de pura cepa, le reprochaban en la cara a Kiko Elizondo el intento de imponer a Antonio Leija “El láminas”.
Sobre todo ahora que, lo señalan de traer una escolta armada que es acusada de intimidar a ciudadanos.
En pueblos chicos se hacen infiernos grandes y si Toño Leija no le habla con la verdad a su jefe político -César Verástegui y no Kiko Elizondo- entonces las cosas se van a poner peor.
Los que sí se adelantaron a un primer tropiezo fueron los prietos, perdón, perdón, los de Morena (esas malas influencias de Enrique Ochoa) y es que, dejaron ir la oportunidad de designar Diputados Plurinominales.
Pero ahora, en el proceso de designación de candidatos a alcaldes, la cultura del agandalle les brota a las criaturas.
Morena tiene 21 municipios para poner candidatos, de acuerdo al convenio coalición firmado con PT y PES “Juntos Haremos Historia” y dicen que el agarrón al interior está fuerte.
Todos ven esta elección, el efecto AMLO para ganar, no ven más allá de un proyecto.
En el PAN presumen la plenitud del poder para permanecer a como dé lugar sin considerar a la militancia y el PRI le apuesta a varios de sus alcaldes, pero donde no hay, la ambición gana a las expectativas.






