Tokio.- Un exfuncionario japonés de finanzas negó ayer que el premier Shinzo Abe o su esposa ordenaran a burócratas alterar documentos como parte de un escándalo de terrenos.
Nobuhisa Sagawa, quien dirigió un departamento del Ministerio de Finanzas, a cargo de acuerdos sobre propiedades estatales, se disculpó al testificar ante el Parlamento por la manipulación de documentos, pero se rehusó a contestar las preguntas de los legisladores que querían saber si él estuvo al tanto de los cambios o quién lo ordenó y por qué lo hizo. Al negarse a contestar, existe la posibilidad de que enfrente cargos criminales.
Este mes, Sagawa renunció a su puesto como jefe de la Agencia Nacional de Impuestos debido a su manejo del caso el año pasado.
El escándalo está relacionado con la venta de terrenos estatales al grupo Moritomo Gakuen, un operador de escuelas de Osaka, en el 2016 a un séptimo del precio tasado. Se argumentó que el trato con el operador involucró a la esposa de Abe, Akie, quien fue directora honoraria de una nueva escuela.






