Hoy inician las campañas.
Arranca la carrera rumbo a Los Pinos, San Lázaro y el Senado.
A partir de hoy arrancan el proselitismo en busca de nueve curules federales de Tamaulipas, tres escaños senatoriales y quien gobierne el país.
Son 59 aspirantes a 13 puestos de elección popular. Son más de 70 opciones que tenemos los tamaulipecos.
Durante casi 90 días, estaremos desayunando, comiendo y cenando (sentido figurado) con decenas de candidatos.
En pocas palabras, los veremos hasta en la sopa.
Habrá de todo: aquellos que se comprometan a trabajar por un futuro mejor, aquellos que asuman compromisos a diestra y siniestra y aquellos que se la pasen deplorando del adversario.
A partir de hoy estaremos presenciando campañas en donde unos dirán ser mejor que el otro; habrá aquel que prometa y prometa cosas; el que se la pase mostrando los errores del otro y también quienes se la pasen calladitos, haciendo montón nada más.
Aquí lo importante no es ver quién hable más o mejor; tampoco el que salude a más gente o el que haga más recorridos. Tampoco el que visite más comunidades.
No se trata de ver quién aparece más en la tele o se vea mejor ni el que salga más tiempo en radio o el que tenga la mejor voz, mucho menos el que reparta más calcomanías vasos, cachuchas, playeras o todos esos artículos que terminan en el cesto de la basura.
No se trata de elegir al que tenga más selfies, más “amigos” en Facebook o más seguidores en Twitter. Tampoco el que tenga más post, tuits o fotos en las redes sociales ni el que esté más activo y más atento a lo que suceda en este sector tecnológico.
Lo realmente importante es ver quién señala con mayor exactitud los problemas que tiene la entidad y los municipios y el que proponga la mejor propuesta para solucionar esos problemas.
Lo realmente importante es ver quién asume con mayor convicción los compromisos para mejorar en todos los aspectos a la tierra que quieren gobernar.
No hay que dejarse engañar, no hay que comprar espejitos, no hay que dejarse llevar por el discurso fácil. No hay que confundirse con lo que, como ciudadanos, queremos escuchar.
Esas ofertas tan comunes en campaña son el pan nuestro de cada día en materia electoral, no hay que dejarse llevar por el más hablantín ni el mejor parecido, ni el que prometa más.
Hay que ver también quién es el que mejor equipo trae, porque no sólo votaremos por una persona, sino por un grupo, por un equipo que ejecutarán las acciones de los gobiernos.
Desde luego que hay que saber diferenciar lo que hace un legislador y un ejecutivo. No hay que dejarse engañar por lo que promete el que quiere ser diputado o senador, porque sus funciones son distintas.
Estamos en el inicio de un periodo de campaña supuestamente regulado y diferente a los anteriores. Veremos quién se desempeña mejor, quién desarrolla una mejor campaña, quién trae mejor propuesta, cuáles propuestas son factibles de llevarse a cabo y cuáles no.
Nuestra obligación es analizar bien a todos, analizar su proyecto y votar por eso, no por el carisma, la cara o el verbo que traigan. No. Debemos elegir a la persona que sea capaz de desarrollar un trabajo que beneficie a todos.
Por eso es muy importante analizar y reflexionar. Hay que ser inteligentes a la hora de decidir. Hay que votar por la mejor opción, no la que nos de unos pesitos de más.
Ahora que inician las campañas lo único que podemos decir, es que haya un trabajo limpio, transparente, que haya respeto y sobre todo, que se base en discursos positivos.
En Cinco Palabras: Ojalá que gane el mejor.
PUNTO FINAL.- No se dejen sorprender, en temporada electoral salen a hacerle de ajedrecistas muchos que ni a las damas chinas le entienden.
Twitter: @Mauri_Zapata





