Comenzaron las campañas federales en ambientes festivos y de mucha alegría. De Optimismo y, créalo, hasta de propuestas, pero también ha habido ataques.
Aún y cuando de manera oficial arrancaron el primer minuto del viernes, fue hasta ayer domingo cuando ya todos iniciaron su trabajo proselitista de manera formal todos y cada uno de los contendientes.
Impulsados por la defensa de las tradiciones, o bien, esperaron a que la gente no estuviera distraída en el asueto y la cuestión religiosa, este domingo arrancó ya la guerra electoral.
Es un hecho que, de todas las contiendas electorales, ésta, la del 2018, promete ser de las más divertidas y coloridas; pero también de las más sucias y ofensivas.
Y no se dejen sorprender porque en temporada electoral saldrán a hacerle de ajedrecistas muchos que ni a las damas chinas le entienden. Es normal y es parte del show.
Lo cierto es que en tres días de campaña presidencial podríamos definirla así:
Anya contra López Obrador.
López Obrador confiadísimo
Margarita muy conservadora.
Y Meade desaprovechando esa coyuntura.
Al menos así fueron los primeros dos días. Y es que al tercero, como el Jesucristo, según cuentan en los llamados “libros sagrados”, resucitaron las campañas.
Y lo que sea de cada quien; los cuatro discursos muy buenos y, peor aún, convincentes. Claros, con propuestas y en algunos momentos con una visión de estado.
Sin embargo, sólo es el comienzo y falta mucha historia por contar.
En lo local, de manera particular los que buscan ser Senadores por Tamaulipas y que vaya que han empezado bastante fuertes, tanto en redes sociales, como en territorio, también iniciaron con intensidad y sin regalar nada a nadie.
Los del Frente (PAN), juntos y con mucho trabajo.
Los del PRI, separados pero con una línea muy dura.
Los de Morena con mucho optimismo.
Los del PVEM muy en su papel.
Los de Nueva Alianza bastante discretos.
Por persona así los definiríamos…
Ismael, intenso.
María Elena, entusiasta.
Yahleel, romántica.
Guevara, duro.
Américo, gris, pero con muchas ilusiones.
El resto sin pena ni gloria.
Estamos, insisto, en el inicio de una larga, larga, pero sobre todo atropellada campaña electoral que concluirá el 27 de junio y en la que en todo este tiempo pueden pasar muchísimas cosas.
Ya comenzaron a darse de pataditas. De empujoncitos entre unos y otros. Ya ha habido ataques, si bien de baja intensidad, éstos pueden subir de tono.
Ojalá no sea así, que sigamos en el mismo nivel, que el debate sea de altura y que prevalezcan más las propuestas y la política, aunque lo veo difícil.
Será una campaña larguísima.
En Cinco Palabras: Este es sólo el arranque.
PUNTO FINAL.- Este 1 de abril el reloj se adelantó una hora. Todo indica que el 1 de julio se va a atrasar 40 años.
Twitter: @Mauri_Zapata





