Puebla renovará la gubernatura para relevar la mini administración de Antonio Gali que sólo durará 20 meses para que se empalme el proceso electoral federal y el local, y lo hará en un escenario de claroscuros debido a que por un lado hay un crecimiento económico, millonarias inversiones programadas en el sector automotriz y en la industria militar, empero, por el otro, se enfrenta un crecimiento de la delincuencia vinculado en su mayoría a la presencia del crimen organizado que se disputa la plaza para el robo de hidrocarburo.
Según datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad, la entidad se encuentra en el “top ten” de mayores delitos registrados en los últimos años. Entre 2015 y hasta febrero de 2018 se tuvieron dos mil 709 homicidios dolosos, muchos de ellos vinculados al huachicol, el cual también está anticipándose como un elemento que jugará un papel importante en los comicios.
Recientemente el propio jefe del ejecutivo, Tony Gali, reconoció la presencia del cártel “Jalisco Nueva Generación” (CJNG) que está disputando la plaza poblana con gente allegada al grupo de “Los Zetas”.
En lo que va del proceso electoral se han registrado los asesinatos de Aarón Varela Martínez, precandidato de Morena a la alcaldía de Santa Clara Ocoyucan, y del candidato del PRI a la presidencia municipal de Francisco Z. Mena, Gustavo Martín Gómez Álvarez.
Ante ello el Secretario General de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, aseguró que esta situación se estaba dando como reacción del crimen ante el combate que el gobierno da al robo de combustible. Afirmó que ya se estableció un protocolo para dar mayor seguridad a los candidatos rumbo a estos comicios.
Pese a esta situación el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Marcos Rodríguez del Castillo, aseguró que los hechos no han sido obstáculo para el desarrollo de las actividades rumbo a las elecciones por lo que tampoco se consideraba la necesidad de algún protocolo especial de seguridad.
No obstante, la realidad superó al discurso y el 11 de abril pobladores de Tlacotepec de Benito Juárez lincharon y quemaron vivo a Gaspar Palacios Monterrosas, quien era consejero electoral del distrito de Ciudad Serdán.
Pero la intervención del robo de combustible o huachicol no sólo se da a través de la violencia sino mediante la infiltración en el propio proceso electoral.
Hasta el momento son por lo menos tres personajes vinculados al huachicol los que buscan participar en los próximos comicios; se trata de familiares de líderes de bandas dedicadas al robo de hidrocarburo: Alejandro Martínez Fuentes, candidato de Pacto Social de Integración (PSI) a la alcaldía de Quecholac y hermano del líder huachicolero “El Toñín”… Ángel Morales Ugalde quien busca ser presidente municipal de Palmar de Bravo por la vía independiente y es hermano del exedil de Palmar de Bravo, Pablo Morales Ugalde, actualmente preso por sus nexos con el crimen organizado y la ejecución de delitos del fuero federal…Martín Mirón López, tío del extinto líder huachicolero ”El Kalimba”, quien se registró con MORENA para ser candidato a la alcaldía de Palmar de Bravo.
Pero no todo es huachicol en Puebla
Mientras por un lado el tema de la violencia y la delincuencia se han vuelto factores de preocupación entre la sociedad, existe otra cara de la moneda en el que las inversiones siguen fluyendo hacia el estado.
Una muestra de ello es Volkswagen que anunció una nueva inversión por 2.5 millones de dólares en Puebla en los próximos tres años, lo que, a decir del presidente de la Comisión de Desarrollo Económico en el Congreso, Pablo Rodríguez Regordosa, anticipa una generación de 8 mil nuevos empleos en la industria automotriz.
Ello se suma a la expectativa de crecimiento con la Industria Militar que se muda al municipio de Oriental, y para lo cual, en una primera etapa, la Sedena invertirá mil millones de pesos y generará cinco mil empleos indirectos, pero se prevé una inversión total de 9 mil millones de pesos.






