Sin duda el mexicano tiene un ingenio asombroso y un humor envidiable.
Sí habría que dar un ganador del debate entre los candidatos presidenciables, lo ganaría el público con sus “memes”, que fue, quizás, lo que más sobresalió del encuentro entre los aspirantes a dirigir este país.
Todos los candidatos se dijeron ganadores, aunque insisto en que los debates no se ganan. Pero bueno, son estrategias de campaña para tratar de decirle al electorado quién fue mejor.
No sé qué tanto pueda influir este debate en la decisión final. Si tomamos en cuenta, por ejemplo, la democracia estadounidense en donde los debates son clave, en la anterior contienda Clinton le puso un “baile” a Trump y la final ganó el republicano.
En fin, si hacemos un balance objetivo sobre quien se desenvolvió mejor, que ese es el fin de un debate, diríamos que fue Anaya.
Si fuera por mejores respuestas, quizás El Bronco sería el más sobresaliente; también lo habría ganado si se midiera por ocurrencias.
Si lo calificáramos por el que mejor defendió sus propuestas, habría un empate entre Anaya y Meade.
Cómo se mostraron en una palabra:
Anaya: seguro.
Meade: desesperado.
AMLO: vapuleado.
Margarita: titubeante.
El Bronco: Desenvuelto.
Pero si fuera por el semblante que mostraron durante el encuentro sería así:
Anaya: optimista
Meade: nervioso.
AMLO: cansado.
Margarita: insegura.
El Bronco: tranquilo.
En fin, hay muchos ángulos para calificar este debate.
Por ejemplo, si lo hiciéramos por frases ocurrentes nos quedaríamos con las siguientes:
Anaya: “Creo que hay una sobre-spotización y la gente está harta”
Meade: “A López Obrador le gusta, más que la escoba, el recogedor y le gusta recoger lo peor de la política”.
AMLO: “Me traen en la punta de la lengua”. “Me pueden decir peje, pero no lagarto”
Margarita: “No utilizo mi honestidad para tapar la corrupción de otros como Meade, ni me niego a hacer mi declaración como AMLO ni declaro a medias como Anaya”.
El Bronco: ¿Mentir es corrupción?, le preguntan. “Sí”, responde. ¿Usted ha mentido? “A veces”. ¿Cuándo? “Una vez que le dije a mi mujer que la iba a llevar al cine y no la lleve”. Y desde luego, la del mochar la manos a los corruptos y ladrones.
Al final Anaya sobrevive; Meade flota; AMLO sufre; Margarita se cae y El Bronco arrancó. Anaya parece jovial; Meade con certeza; AMLO con demencia senil, Margarita sin preparación y El Bronco con experiencia.
Y después del debate, habría que hacer las siguientes preguntas:
¿Cambió su decisión? ¿Se pronunció por otro candidato? ¿Se afianzó su confianza en el que ya había decidido? ¿Si estaba entre los indecisos, ya mostró simpatía por alguien más? ¿Si tenía una simpatía por alguno, después del debate se fue al grupo de los indecisos?
Me parece que después del debate, quedaron más dudas que aclaraciones. Quedaron más nervios que tranquilidad; más indecisiones que simpatías.
Qué más necesitamos para convencernos, la situación no está clara.
En Cinco Palabras: Ni a quién irle, caray.
PUNTO FINAL.- En resumen: todos contra AMLO y éste no pudo ni supo meter las manos.
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