Londres.- Aleksandr Kogan, el profesor que obtuvo datos de millones de usuarios de Facebook para Cambridge Analytica (CA), compareció ayer ante los diputados del Comité de Asuntos Digitales, Cultura, Medios de Comunicación y Deportes de la Cámara de los Comunes del Parlamento del Reino Unido y argumentó que los datos que recopiló eran “muy imprecisos” y no podrían haberse usado para influir en los votantes en una campaña electoral.
Sobre la idea de que esos datos son precisos, diría que es científicamente ridícula”, comentó Kogan, quien aseguró que las herramientas que Facebook pone a disposición de las empresas para mostrar anuncios a un público específico son “más efectivas” que su método para obtener información.
También dijo que CA le aseguró que lo que hacían era “perfectamente legal y ajustado a las condiciones de uso” de Facebook y manifestó que: “Me dieron los datos sin firmar ningún acuerdo”, apostilló.
Kogan expresó que las críticas por parte de los directivos de la red social a su trabajo eran una estrategia de defensa.
No creo que piensen esas cosas porque saben que su plataforma ha sido saqueada a diestra y siniestra por miles de otras (firmas)”, dijo el científico ruso-estadunidense.
Fui simplemente la persona desafortunada que acabó relacionada de algún modo con la campaña de (Donald) Trump”, añadió.
En sesiones anteriores de esta investigación, los exempleados de CA, Christopher Wylie y Brittany Kaiser, expresaron que la firma colaboró con las campañas de Trump y el republicano Ted Cruz en EU, y que mantuvo contacto con grupos a favor del Brexit en el Reino Unido.
En una conferencia de prensa celebrada tras la comparecencia de Kogan, un portavoz de CA, Clarence Mitchell, sostuvo que los datos que aportó Kogan a la firma eran “virtualmente inútiles”.
Mitchell aseguró que la compañía ha borrado toda la información que obtuvo a través de Facebook y argumentó que sus actividades son similares a las que llevan a cabo otras empresas.
El análisis de datos se usa de forma habitual” en campañas publicitarias y es “perfectamente legítimo”, concluyó.






