A estas alturas, los debates presidenciales deben ser suspendidos por el Instituto Nacional Electoral, luego de que no aportan nada a la deteriorada democracia en México, ya que también tienen un costo económico y que estos candidatos no se lo merecen, son más de lo mismo.
Han sido puros ataques entre ambos candidatos, no han dado una propuesta clara y que sea con alturas de miras, para sacar del pozo a México, sino todo lo contrario, son debates sólo para lucirse y de esto los mexicanos estamos cansados.
Ni López Obrador, ni Meade Kuribreña, ni Anaya Cortés y Rodríguez Calderón, han planteado acciones concretas en estos debates que el INE preparó, debido a que todo vuelven a repetir, en sus campañas políticas, lo ha dicho una y mil veces más.
Por eso, digo que este próximo tercer debate presidencial debe de cancelarse de una vez por todas, debido a que de nada sirven, es más el ego de cada uno de ellos, que plantear verdaderas alternativas de solución a los graves problemas que tiene México, como nación, como es la inseguridad pública, el desempleo, la falta de inversión y otros rubros que se consideran de importancia la educación y la salud.
Esperemos que ya se dejen de vociferar una bola de mentiras, luego de este segundo debate que se llevó entre los cuatro y no cinco, ya que se bajó de esta contienda presidencialista, la esposa de Calderón. Faltó seriedad hacía los electores, tanto de estos cuatro fantásticos, como de los moderadores de este dizque debate presidencial.
Mientras, tanto estos debates entre los candidatos presidenciales, hasta hoy han sido una “vergüenza” para el pueblo de México, que están creyendo que quien gane este primero de julio las elecciones tiene una barita mágica para resolver los problemas de millones de mexicanos, cuando ninguno de ellos, ha puesto sobre la mesa, una solución, no a largo plazo, sino a corto plazo.
Aquí, Andrés Manuel López Obrador, sigue sosteniendo lo mismo desde hace casi 18 años, mientras, José Antonio Meade, no sabe si hablar como priista o panista, trabajo y cobro en dos sexenios distintos, en tanto, Ricardo Anaya, se dice libre, pero dejó un panismo más que caliente al interior y esto los verdaderos panistas no perdonan y por último, Jaime Rodríguez, “El bronco”, hasta ahí, sus palabras, son sólo eso, regresará a gobernar Nuevo León y no se baja de la contienda.
Los debates, repito son más de lo mismo, no han llenado las expectativas que los mexicanos quieren, ya que estos debates son acartonados, no son tan libres, como muchos quisiéramos, sino tienen la intromisión de los miembros del INE, tanto de su presidente, como de los consejeros de ese instituto, porque pese al cambio de una palabra por otra, es la misma gata, pero revolcada, además muy cara.
Veremos, si el INE tiene la voluntad política y sobre todo económica de cancelar el tercer debate entre estos cuatro “intrusos” políticos que desean gobernar por seis años el país, porque desde ahorita quien llegue a esa silla presidencial, será lo mismo, no se ve un cambio en favor de millones de mexicanos que están hartos de políticos que llegan para servirse y no para servir. El ejemplo, lo tienen en frente y no se han dado cuenta.
Por hoy es todo.
HASTA LA PRÓXIMA.
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