Ya pasó el debate. Sí.
Sin embargo, sigo leyendo y escuchando muchas reflexiones sobre ese tema.
Entre analistas, periodistas, politólogos, comunicadores, blogueros, políticos y hasta los candidatos, hablan aún sobre el tema.
Veo que muchos le dan el triunfo a alguno de los candidatos.
Todos los candidatos se dijeron ganadores.
Los simpatizantes de uno aseguran que su gallo fue el ganador. Los de enfrente aseguran que no, que el suyo fue quien se levantó con el triunfo. Y los de la otra esquina hacen lo propio.
Insisto en que un debate no es una competencia o un concurso en el que alguien salga victorioso.
Por eso aquí algunas preguntas, sobre todo a los candidatos sobre ese tema:
¿Por qué aseguran que hay un ganador?
¿Con base en qué le dieron el triunfo a tal o cual candidato?
¿Con qué argumentos López Obrador dijo que ganó?
¿Por qué Anaya asegura que fue él el que salió airoso?
¿Si ninguno de ellos acepta que el adversario le ganó en el debate, así será su posición cuando sepamos los resultados de la contienda?
¿A quién le preguntaron quién pudo haber sido el ganador?
¿La gente que prefirió hacer memes a reflexionar, tiene suficiente criterio para decir que tal o cual candidato ganó?
¿Quién pudiera ser el ganador: el que mejor habló, el más peleonero, el que no habló; el más chistoso, el que prefirió callar, el que no contestó, el que sacó más tarjetas, el que evidenció más… quién?
Insisto: ¿bajo qué parámetros se mide al ganador de un debate?
¿Por qué nadie reconoció sus fallas?
Insisto: ¿por qué todos se dicen ganadores?
¿El que más agrede es el que mejor le va?
¿La víctima podría definirse como un ganador?
¿Ganó el que mejor aprovechó sus tiempos?
¿En qué se basa la población gringa para definir su voto tras los debates de sus candidatos presidenciales?
¿Los moderadores también ganaron?
¿Por qué nadie quiere debatir, pero a la hora que lo hacen dicen que son mejores?
¿Por qué la ciudadanía caricaturiza más el debate y no hace una verdadera reflexión?
¿Habrá alguna voz objetiva que diga cuál fue el resultado de este segundo debate?
¿Por qué no prepararon a los ciudadanos que leyeron las preguntas que, evidentemente, no las formularon ellos?
¿Quién diseña esos formatos?
¿Por qué los candidatos no se enfocan en debatir y sí en evidenciar?
¿Por qué enmarcan más el encono y la hostilidad y no la civilidad?
Insisto: ¿Cuál es el argumento con el cual dicen que Fulano, Perengano o Sutano ganó?
Falta un debate, que ojalá no termine en Talk Show.
Mérida es la siguiente parada y ojalá que quien sobresalga no sean los memes y los chistes.
En Cinco Palabras: No hay a cual irle.
PUNTO FINAL.- Es increíble: México pasó en tres horas de ser especialista deportivo a analista político y luego a crítico de la farándula.
Twitter: @Mauri_Zapata





