Hace no muchos días se llevó a cabo un ejercicio que año con año llevan a cabo las autoridades electorales del estado y el país.
Se trata de las votaciones para elegir Gobernador y Diputados infantiles.
Esta dinámica se lleva a cabo en todas las escuelas primarias de la entidad y en ellas participan los niños de todos los grados.
En cada salón eligen a su diputado y en toda la escuela a su gobernador.
Se supone que la idea es fomentar el civismo, la cultura democrática y la participación de la ciudadanía en una elección.
Se supone también que es supervisada por el INE y el IETAM. Desde luego que también por los maestros y padres de familia.
Y ahí está lo triste del asunto…
Y es que ni en el seno familiar, tampoco en la escuela que son dos instituciones más importantes en la vida de todo ser humano, se fomenta la legalidad, la honestidad y la democracia; el juego limpio y el respeto a los adversarios.
Sí, de verdad es una lástima. Y más lástima da que esas cosas no las sancionen de manera severa el INE o el IETAM.
El asunto es el siguiente: Resulta que muchos de los niños y sus papás coactan el voto. Sí, lo intentan comprar dando dulces o alguna otra cosa para que sus compañeros voten por ellos.
En su propaganda, gastan de más; y en algunos casos descalifican al adversario, si bien, no lo hacen con adjetivos, sí intentan hacerlos ver mal.
Las “propuestas” que presentan son más para alcanzar votos, que para beneficio común, es decir, sólo piensan ganar una elección y no la mejora de su entorno.
Lo peor, el día de la elección movilizan a sus compañeros para que voten por ellos. Incluso, supe de un caso que los estuvo presionando y amenazó con dejarles de hablar si no ganaba.
Aunado a ello, no saben perder. Alegan fraude o favoritismo, fomentado principalmente por los padres de familia.
Sí, así como los grandes.
Quizás vayan a decir que eso aprenden de los adultos y del sistema de gobierno que rige nuestro país.
Sin embargo, la idea es desterrar todo esto.
No es posible que los papás de esos niños, esos que se quejan de la antidemocracia, que le mientan la madre al Presidente, que no creen en las autoridades electorales y que cuestionan las prácticas de los partidos políticos, fomenten exactamente lo mismo en el seno de su hogar.
No es posible que los maestros no hayan detectado esto y eliminen de la competencia a esos niños y papás tramposos.
No es posible que el INE o el IETAM al detectar ese tipo de cosas no hagan nada al respecto como descalificar al plantel para enseñarles que lo que hicieron está mal y promuevan con ello la honestidad cívica.
Caray, por eso estamos como estamos.
Así cómo podemos crecer en materia democrática si desde pequeños nos enseñan a hacer trampas y actuar fuera de la legalidad.
Cómo pretendemos ser un país democrático y justo si desde una simple elección escolar lo hacemos mal y con engaños o fraudes.
Cómo podemos aspirar a ser un país de primer mundo si no respetamos y enseñamos a respetar a nuestros hijos y alumnos.
De verdad es una vergüenza que sigan fomentado eso. Es deplorable que se sigan dando estas cosas en las escuelas del país.
Quizás no sean todos los planteles, pero estas cosas se han venido dando desde hace ya algunos años en muchas… muchísimas escuelas y no han hecho absolutamente nada para evitarlo.
Debemos mejorar ese ejercicio. No permitamos que los niños jueguen cosas de adultos con las mañas de los adultos. Dejemos que aprendan y corrijamos lo que se está haciendo mal. De lo contrario, seguiremos siendo un país mediocre en democracia.
En Cinco Palabras: Aprendamos y enseñemos a respetar.
PUNTO FINAL.- “Mi preocupación es cuando existen líderes o políticos que utilizan las estrategias equivocadas para acceder al poder y hay personas jóvenes que están a su alrededor y piensan que esa es la mejor forma de actuar”.- Kofi Annan.
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