Cuando comenzó la etapa de campañas de este proceso electoral comenté en este espacio que serían, si bien las más competitivas, también las más sucias en las últimas décadas.
Y al decir sucias, no me refiero a que vaya haber un fraude o algo así, sino a otro tipo de situaciones que se han venido dando.
Han sido, en general, unas campañas negativas y hasta perversas.
Hablo en general. No me refiero a un partido político o candidato en particular; tampoco a un municipio, distrito o entidad en especial; es en general, insisto, en todo el país.
Y las redes sociales han sido parte fundamental en este proceso negativo, sucio y malvado.
Las redes sociales han sido factor para esta suciedad en las campañas.
Y es que en este proceso, tanto candidatos como partidos no buscan convencer a la gente que son los mejores, sino decirles que el adversario es malo.
Los seguidores de López Obrador, no andan diciendo que su candidato es la mejor opción, sino señalando las cosas malas de los adversarios o de la gente que sigue al rival.
Los de Meade o los de Anaya hacen lo mismo. Y ni qué decir de los independientes.
Han sido campañas negativas. Las propuestas casi no se muestran. Fluyen las “Fake News” en donde se denigra a las personas; en donde se oprime y se reprime; en donde sacan los peores sentimientos y las más perversas reacciones.
Y eso es lo malo.
Las redes sociales han caído en su más cavernaria dimensión.
Las redes sociales no informan. Desorientan… parece que ese es el objetivo.
Los bots atacan; esconden y desinforman… los bots no han servido para difundir información positiva, al contrario y eso ha movido a la gente a estar a la defensiva.
Las redes sociales han servido en este proceso electoral, para generar odio, para generar el encono. Han sido hostiles, han sido -insisto- negativas y sucias.
Por culpa de lo que los candidatos y partidos políticos publican y generan en las redes sociales, la gente está enojada; la gente odia, la gente está dividida y la gente se ha peleado por defender o atacar a sus candidatos.
Usan el rumor como una técnica, lamentable y altamente efectiva en este proceso electoral. Sobre todo cuando hay ingenuos que lo creen y retuitean o comparten sin cuestionar nada.
Hay rabia e indignación entre la gente… sí, provocado por esa sucia estrategia de mercadotecnia digital, que están promoviendo que la población esté molesta, aunque no sepan por qué y esto provoque un caos social.
Estas campañas en las redes sociales han incrementado la rabia social, y esto está provocando también que no se reflexione el voto de una manera razonada. Que la gente piense su voto con base en las tripas; que sea visceral y no cerebral.
Las redes sociales deben ser ya reguladas, pero los políticos y los legisladores tienen miedo de eso; la gente cree que regularlas es prohibirles mentarles la madre a los gobernantes, y no se trata de eso.
Pero eso es para el futuro, para los próximos diputados y senadores.
Por lo pronto, hoy las redes sociales han jugado un papel perverso y sucio en estas campañas electorales.
Manipulación, desorientación, desinformación, negativas, injurias; difamación y malinterpretación… eso han sido las redes sociales.
Qué lástima.
En Cinco Palabras.- Ah, si los bots votaran.
PUNTO FINAL.- Este proceso electoral se ha caracterizado por la imposibilidad de ponerse de acuerdo sobre la verdad. Cada quien tiene la suya. Preocupante.
Twitter: @Mauri_Zapata





