El jueves que veía la inauguración del Mundial de Fútbol recordé cómo vi la inauguración del Mundial anterior hace cuatro años cuando se celebró en Brasil.
Recordé que cuatro años, justo cuando veía la final de la Copa del Mundo, hacía una reflexión: ¿cómo estaremos cuando empiece Rusia 2018?
Han pasado cuatro años. Se dice fácil, pero de verdad han pasado tantas cosas en tan poco tiempo y si hace cuatro años, alguien hubiera dicho cómo estaría Tamaulipas ahora, lo hubiesen tachado de loco.
En junio de 2014, Tamaulipas vivía uno de los años más pacíficos desde que comenzó la violencia en el país. Había violencia e inseguridad, sí, pero ese año en particular fue menor.
El PRI era el mandón en la entidad, tenía en sus manos los principales municipios del estado, la mayoría del Congreso local, aunque no así en la Cámara de Diputados.
Baltazar Hinojosa estaba escondido, andaba de bajo perfil político. Cabeza de Vaca era un rebelde legislador federal. Ismael empezaba a hacer méritos para ser considerado candidato a una diputación federal.
Oscar Almaraz se empezaba a mover para que lo postularan a una diputación federal. Iniciaban los trabajos de remodelación del Bulevar Tamaulipas bajo el lema “El 8 de 8”. Miguel González Salum era Tesorero estatal y el rector Enrique Etienne veía a Gonzalo Hernández Flores como un líder y eficaz colaborador.
Ricardo Anaya era diputado federal y hasta ese momento no estaba considerado para el relevo en la dirigencia nacional del PAN. El Bronco era priista, Meade estaba en Relaciones Exteriores y Margarita Zavala empezaba a moverse, pero dentro del PAN. El único que ya pensaba y trabajaba en el 2018 era López Obrador.
Alejandro Guevara, Enrique Cárdenas, Ramiro Ramos y Alejandro Etienne ya se empezaban a mencionar para la sucesión gubernamental por el PRI, pero nadie se sentía ni estaba seguro; Cabeza de Vaca y Leticia Salazar por el PAN, pero Carlos Canturosas lo empezaba hacer también por esas siglas partidistas.
Aún no había figuras de políticos independientes, es decir, aún no podríamos imaginar que habría un gobernador bajo ese esquema en el país y mucho menos algún candidato presidencial.
En Tamaulipas, la mayoría de los columnistas halagaban al PRI y su gente y cuestionaban hasta el estornudo del PAN y sus principales figuras, entre ellas Francisco García Cabeza de Vaca.
Nadie imaginaría que el PRI ganaría los ocho distritos electorales al año siguiente, pero tampoco pasaba, ni por fregar al prójimo, que el PAN se llevaría casi el carro completo dos años después.
El Correcaminos… ah no, ellos seguían y siguen igual de mediocres y nadie pensaría que con ellos las cosas cambiarían. Ahí nada ha pasado.
Todo eso ha sucedido en cuatro años. Caray, se dice fácil, pero cómo han cambiado las cosas en tan poco tiempo.
Y si nos remontamos al 2010, la situación se hace más complicada aún.
De Brasil a Rusia, es decir, en 48 meses Tamaulipas ha girado 180 grados y eso es mucho.
Han pasado tantas cosas que, de verdad, nadie podía imaginarse cómo está Tamaulipas en estos momentos. Eso sin mencionar a la gente que ya se fue, la que llegó, la que murió; el comercio que cerró; la empresa que huyó, el negocio que sí pudo prosperar.
Los carros nuevos que salieron; los que cambiaron y los que descontinuaron.
La evolución de las redes sociales y la comunicación en Internet.
La evolución de la tecnología, los dispositivos móviles y equipos de computo.
Ciudad Victoria, salvo dos o tres obras, no ha progresado y, por el contrario, en los últimos dos, ha retrocedido.
La inseguridad sigue igual. El crecimiento económico estancado y el desarrollo social con pocos avances.
Ahora bien. Dentro de cuatro años, en el 2022 el Mundial se juega en Qatar, ¿cómo se imagina a Tamaulipas y a México? ¿Creen que esto vaya para bien? ¿Habrá cosas diferentes en lo político, económico y social?
Ojalá que sí.
EN CINCO PALABRAS.- Alemania era favorito y perdió.
PUNTO FINAL.- Jugaron como siempre y ganaron como nunca.
Twitter: @Mauri_Zapata





