La Selección brasileña, necesitada de un partido convincente después de decepcionar en su estreno con un empate ante Suiza (1-1), se enfrenta en San Petersburgo a una apurada Costa Rica, que se juega la vida tras su derrota con Serbia (0-1) y debe puntuar para no quedar eliminada de Rusia 2018.
Es un duelo de equipos urgidos de triunfo. El que no lo consiga quedará agonizante en la Copa del Mundo.
“Es muy motivante jugar con una Selección como es Brasil. Máxime con lo que nos jugamos que es la posibilidad de clasificar, de seguir vivos”, valoró el capitán tico Bryan Ruiz. “Vamos a utilizar nuestras fortalezas para intentar detenerlos y buscar opciones de gol para buscar ganar el partido”.
Ganar. Qué bien le vendría a Brasil volver a hacerlo en un Mundial. No lo consigue desde un enconado encuentro de Cuartos de Final frente a Colombia en Fortaleza.
“El partido tiene un carácter decisivo, y estamos al tanto de eso”, afirmó el técnico brasileño Tite, en la conferencia de prensa. “Pero es que con la Selección Nacional siempre hay urgencia por mejorar su desempeño. Hay que analizar que todo lleva un proceso, hay un proceso a seguir, incluso durante la Copa del Mundo, pero entendemos la importancia del partido ante Costa Rica”.
La canarinha llegó a San Petersburgo tras un debut que parecía amenazar la mediática estructura conocida como “los 4 Fantáticos”, formada por Neymar, Coutinho, Gabriel Jesús y Willian, ya que estos dos últimos fueron intrascendentes ante los helvéticos, pero la defensa de cinco de Costa Rica les dará otra oportunidad.
La concentración brasileña en Sochi ha pasado turbulencias. Primero, las quejas formales hechas a la FIFA por considerar irregular la jugada que permitió a los suizos igualar 1-1 el partido del debut; y al mismo tiempo los reclamos por las faltas recibidas por los brasileños.
El martes Neymar abandonó el entrenamiento a los 15 minutos de su comienzo y poco después el médico explicó que sería preservado, debido a los golpes que jugadores suizos le habían propinado en el tobillo izquierdo.
Sin embargo, el miércoles Neymar entrenó a tope con el grupo y sin dificultades físicas, por lo que no se duda de su presencia en el 11 titular.
Por su parte, el barco de Costa Rica también sufre la marejada. A la inesperada derrota ante Serbia (0-1) que dejó patente una manifiesta incapacidad ofensiva de los de Óscar Ramírez cuando el rival se atrincheró atrás, se sumó una polémica de un supuesto enfrentamiento interno entre los jugadores por un video de un pelotazo en un torito.
La situación llegó a tal punto que el presidente de la Federación Costarricense de Futbol, Rodolfo Villalobos, y el capitán Bryan Ruiz tuvieron que salir ante los medios de comunicación a dar explicaciones el martes pasado.






