Sao Paulo.- Un empresario brasileño que amasó y luego perdió una fortuna multimillonaria ha sido condenado a 30 años de prisión por corrupción y lavado de dinero.
Eike Batista fue hallado culpable de pagar 16,5 millones de dólares en sobornos al exgobernador de Río de Janeiro Sergio Cabral para obtener ventajas en contratos gubernamentales. Cabral, quien ya purgaba prisión por otros casos, también fue condenado.
Enb 2011, Batista era la octava persona más rica del mundo, de acuerdo con la revista Forbes. Para 2013 había perdido su fortuna debido al endeudamiento de sus empresas del sector energético.
Un juez federal firmó la sentencia el lunes, pero solo se conoció ampliamente el martes. El abogado de Batista dijo al portal de noticias G1 que apelará.






