La edición número 89 del Juego de Estrellas de las Grandes Ligas está prácticamente a la vuelta de la esquina. Los mejores beisbolistas del mundo se enfrentarán para conocer cuál es el mejor circuito de beisbol que existe. El Nationals Park de Washington está listo para recibirlos, la campaña llegará a la mitad de su andar, pero hay un pequeño detalle que no gusta del todo: al parecer en esta edición no habrá peloteros mexicanos.
Por primera vez, desde 2014, la competencia de elementos estelares de la Gran Carpa no contará con beisbolistas aztecas. Ya sea porque en esta temporada los elementos nacidos en México no han podido ocupar papeles preponderantes en sus respectivas novenas, por escándalos fuera del diamante o simplemente por bajo nivel, pero el próximo 17 de julio no será tan grato para el beisbol mexicano.
Como principal ejemplo está la situación de Roberto Osuna, el cerrador de lujo de los Azulejos de Toronto, quien representó a México en la edición de 2017, ha dicho adiós a una nueva oportunidad, ya que fue acusado de violencia doméstica, además de ser sancionado con 75 juegos de suspensión.
A excepción de que alguno de los mánagers de la Liga Nacional o la Americana escoja a algún lanzador mexicano para su bullpen, las posibilidades de ver a algún jugador tricolor en el diamante para el Juego de Estrellas son demasiado escasas en esta ocasión.






